Gira para presentar este disco en España:
- 14/11/2012: Madrid, Teatro Lara. 19-21€ Entradas.
- 15/11/2012: Madrid, Teatro Lara. 19-21€ Entradas.
- 16/11/2012: Vigo, Mondo Club. 18-20€ Entradas.
- 17/11/2012: Getaria, Museo Cristóbal Balenciaga. 20€ Entradas.
- 18/11/2012: Murcia, Victor Villegas Auditorio. 20€ Entradas.
Cuando uno piensa en la palabra electropop hay un grupo que se le viene inmediatamente a la cabeza: los londinenses Saint Etienne. Y es que desde los 90 si hay un ejemplo de grupo que siempre ha estado en el panorama, nunca haciendo mucho estruendo, pero siempre estando, ganándose una reputación, tocando diversos géneros pero siempre manteniendo un sello de calidad y, sobre todo, de cercanía con lo que el público desea escuchar en cada momento, estos son el trío liderado por la bellísima Sarah Cracknell. Por eso un nuevo disco de Saint Etienne nunca pasa desapercibido y, puesto que somos dos los redactores a los que nos gusta esta banda en el blog, hemos decidido escribir la reseña a cuatro manos.
The Lost Dreamer: Hace muchos años que me siento fascinada por la pulida perfección de muchas de las canciones de Saint Etienne, ese grupo al que las fotos le pegan en blanco y negro… No hace falta irse a He’s On The Phone (te-te-temazo) para encontrar una intimidad y una calidad que rara vez se combinan con un consumo tan sencillo. Cierto, Saint Etienne no son una banda de masas, nunca lo han sido, pero todos sus trabajos son producto de las circunstancias en las que se encontraran la industria y los gustos del público en el momento de publicarlo. Bob Stanley y Pete Wiggs no paran de escuchar música y todo lo que escuchan lo aprenden y lo aplican a sus propios discos.
Estaría mintiendo si dijera que Words and Music me parece un disco muy personal para la banda: en realidad me da la impresión de que su sonido se aleja un poquito del de sus trabajos de la pasada década (encima se prodigan poco, los jodíos), sonando más a lo que era la banda en los 90; pero en ningún caso quedando anticuados ni nada parecido. Pero si bien puede que el sonido no sea especialmente íntimo, sí que lo es la atmósfera que se crea entre Saint Etienne y el oyente de Words and Music. La clave está en la primera palabra del título: words, que es una honesta declaración de intenciones.
Resulta que ponemos el disco y en vez de encontrarnos con un agradable tema bailable nos encontramos una confesión de amor a corazón abierto recitada por la señorita Clarcknell. ¿El tema? La música. Y espero no ser la única a la que se le ponen los pelitos de punta cuando escucha esa alegre voz susurrar una historia tan parecida a la propia. Y es que cualquiera que haya grabado canciones directamente de la radio en un cassette, hecho cola durante horas para un concierto o se haya quedado despierto hasta tarde para escribir la reseña de un disco a pesar de levantarse a las 6.15 de la mañana al día siguiente, comprende Over The Border. Además, no creo que sea casualidad que el estribillo de dicho tema esté compuesto por una de las progresiones musicales más sencillas y explotadas del pop: es simple, emocionante y efectivo.
Los siguientes temas, hasta Tonight, entran fuertes y rápidos, animados y con la carrerilla cogida del inmejorable comienzo. A destacar en la sección bailable Last Days Of Disco, tema marca de la casa pero que sorprende por su frescura. A partir de la sexta pista el disco empieza a decaer un poquito y se mueve entre el inconfundible sonido de Saint Etienne como Twenty Five Years o DJ y algunos un poco más aburridillos como I Threw It All Away o Haunted Jukebox que hacen que, tal vez, de la impresión de que al álbum le sobran unos minutitos.
Lebonloup: Si digo que a Saint Etienne les pone lo retro no puedo pasar por el descubridor de América. Lo han demostrado desde el principio y a todo el mundo le ha quedado muy claro. Desde la electrónica han compuesto su pop jugueteando con muchas cosas. Teniendo como base los sonidos del swinging London sesentero se han atrevido con aproximaciones al house, la música dance, han espolvoreado sus temas de blues, han cobrado sus mayores éxitos gracias al electropop de toda la vida, e incluso han practicado en los límites del ambient. Hoy dan un pasito más. A la vez que el tiempo corre, ellos continúan mirando hacia atrás, y en esta ocasión le prestan atención a cosas que estaban vigentes o recientes cuando ellos empezaban, y parecen haber decidido que es ya momento para meterlas en su crisol. El resultado es bastante satisfactorio, y en mi caso, por dos motivos.
El avezado lector podrá comprobar que Saint Etienne no encaja en el tipo de grupos de los que suelo hablar. Sin embargo hay otra cara más allá de las guitarras oscuras para el que suscribe, y los teclados también tienen su lugar en mi corazoncito y, sobre todo, en mis orejas. Por tanto el primer motivo no es otro que el hecho de que Words and Music me parece un disco más que aceptable en su estilo. Con altibajos, no es ni mucho menos redondo y tiene pasajes en los que desconecto. Sin embargo sus altos tienen mucho gancho, con varios temas absolutamente bailables, perfectos para una noche de alegre desenfreno, sobre todo, como se ha dicho, en el primer tramo del disco, incluyendo a la muy bien organizada y loable Over the border, que no es para romperse el coxis en medio de la pista.
El segundo motivo reside en los tiempos que rememoran, porque es muy evidente que los últimos 80 y los primeros 90 están muy presentes. Saint Etienne nunca han centrado un disco de forma exclusiva en un estilo, siempre han jugado con el eclecticismo e incluso con lo conceptual, para que ninguno de sus discos pierda sus señas de identidad propias. Pero en todos ha habido una balanza que se inclina. En este caso también. Y esta vez hay un poso al disco de aquella época incontestable. Una referencia inexcusable: los Pet Shop Boys de la primera época y en especial la que acaba en Introspective, aquel álbum en el que explotaron tanto el tan de moda piano ácido y que es muy evidente en los arreglos de Dj o en I’ve Got Your Music. Pero encima, y ya en guiño petardero hacia la adolescencia de uno mismo, Saint Etienne extienden sus tentáculos hacia cosas que por momentos traen a la memoria a lo mejor que pudiese salir de la factoría de Stock, Aitcken & Waterman. Sacrigelio, sí, lo sé, pero es que con el tiempo he llegado a la conclusión de que la morralla de entonces molaba mucho más que la de ahora. De este modo, la memoria se pasea a ratos por los Eight Wonder de Patsy Kensit, Lisa Stansfield o la novata Kylie Minogue. Ya no suenan a anuncio de Campari con la Costa Azul de fondo todo el rato, han encontrado una nueva variante.
En resumen, Words and Music me parece el disco más entretenido de Saint Ettiene desde Good Humor, y ya ha llovido. Han conseguido que no me aburran por primera vez en todo este tiempo. Y me alegro, porque les tengo cariño desde aquel grandioso concierto que dieron en el FIB98, donde la Cracknell desplegó toda su sensual elegancia y la banda al completo -coristas incluídas- demostraron lo mucho que exprimen sus grandes temas encima de un escenario. He’s on the phone fue el tema de la noche y ahora, catorce años después, tienen un repertorio para montar una fiesta mucho más grande y divertida. Hedonismo musical puro y duro.
























