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Cinco conciertos que no me perdería si fuera al Arenal Sound

Publicado en 02 agosto 2012 por

Al Arenal Sound no voy de fijo porque estoy de vacaciones, pero por si algún lector va, comparto mis recomendaciones, esto es los grupos que vería sin lugar a dudas pero que no quitan, para nada, que intentara ver algunas otras cosas pero con menos ahínco, si yo fuera a Castellón este fin de semana. Esto es lo que has de hacer (aparte de no utilizar el camping, a la vista de lo que pasó el año pasado) para la edición que arranca hoy.

Hola a todo el mundo

Están como cabras. Salen a tocar pintados de indios, con plumas por todas partes y unas barbas y melenas que quitan el hipo. Su estilo musical es bastante ecléctico y hasta un poquito infantil. Curiosamente el nombre de la banda los describe muy bien: no sabes muy bien a lo que atenerte, música imparable e incansable con un tono muy alegre que, sin ser el séptimo cielo, despierta mucha curiosidad y llama la atención. Ante todo, adecuados para los que bailan moviendo brazos y piernas sin ningún tipo de coordinación.

Sidonie

Aunque Fluido García (2011) no me gusta nada nada nada, es una banda a la que tengo mucho cariño desde que los vi actuar hace dos años en el Sonorama de Aranda de Duero, en pleno exitazo de su El Incendio. De nuevo, concierto para pegar botes, corear canciones que nos sabemos todos como En Mi Garganta y aprovechar algún momento lentito como Por Ti para tocarle el culo a la chica de al lado. La banda tiene mucho oficio y ofrecen un espectáculo cuidado y ameno incluso para quien no sea fan.

The Sounds

Después de sorprender a propios y ajenos con un conciertazo en toda regla en el Low Cost, nada indica que los suecos no puedan hacer lo mismo. Si la semana pasada los recomendaba sin estar muy segura, ésta no me cabe duda de que quien se pase por el escenario Desperados a altas horas de la madrugada del viernes va a disfrutar de hora y cuarto de baile, saltos, canciones que son casi himnos y de un grupo que parece que ha tomado su gira veraniega con muchas más ganas que la que realizaron en invierno.

Kakkamaddafakka

Que no te asuste el nombre. Detrás de esta palabra tan rara se esconde una numerosa y joven formación noruega que se encargó de dar el último concierto del Low Cost el pasado domingo (muchos grupos han enganchado ambos festivales sin despeinarse). Yo he de admitir que en disco me habían parecido gente del montón, pero en directo montan una fiesta impresionante, llenan el escenario de gente, ruidos y banderas y es imposible no pasarlo bien ni contagiarse de su radiante optimismo. Imprescindibles, palabra.

The Tings Tings

Parece que está de capa caída esta pareja británica, descarados imitadores de The Sounds pero que, para imitar, no están del todo mal. Los cacé en el DCode el año pasado y me sorprendieron al poner a todo el público a bailar sin parar un solo minuto. Claro que por aquel entonces todavía no se habían dado la gran hostia con su segundo álbum y no tengo mucha idea de qué estarán haciendo en directo desde entonces: si se centran en sus hits más conocidos (como debería ser en un festival) hay un concierto divertido, pegadizo y bailable garantizado. Si tratan de promocionar su último álbum… no tengo ni idea de qué saldrá de ahí, pero temo que nada bueno.

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Low Cost Festival, viernes: vida más allá de Suede

Publicado en 02 agosto 2012 por

Aquí estoy, lo conseguí, fui al Low Cost Festival gracias a una cabriola del destino y empujada por Lucía Etxebarría y su magazine cultural, AllegraMag, gracias a los cuales podemos ofreceros toda una profusión de impresiones, recuerdos y fotografías producto de la cuarta edición de este festival de la más que calurosa ciudad de Benidorm. Ya habíamos comentado que, para tratarse de un festival de tamaño medio, el cartel de esta edición era una absoluta locura. Y, por supuesto, el público respondió acudiendo masivamente.

Is Tropical

Dos de los tres miembros de Is Tropical en el Escenario Lower

Mi recorrido festivalero comenzó con Is Tropical, un melenudo trío británico al que se describe como electrónico (al escuchar su Native To no parece mucho más que eso), pero que en directo ofrece un poquitín más que marca la diferencia entre un disco agradable y un concierto bailable pero desde un ramalazo de rock la mar de interesante. Para empezar, su sonido en directo es mucho más sucio y eléctrico que el trabajo que presentan en estudio, con el valor añadido de una clara conexión entre los miembros de la banda que rápidamente llama al público a unirse a lo que sea que estén haciendo. El resultado: un puñado de temas agradables, pegadizos y bailables pasados por un filtro de percusión muy potente y ademanes más eléctricos que electrónicos que constituyeron un calentamiento perfecto para empezar la noche.

Suede

Brett Anderson en los primeros minutos del concierto de Suede

El ambiente empezaba a caldearse: faltaban unos minutos para que Suede saltaran al escenario y todavía había muchísimas personas esperando para acceder al recinto a causa de cierta falta de previsión para la jornada inaugural. Es por esto que los de Brett Anderson empezaran su actuación con un retraso considerable. Pero dio igual: las ganas y la energía con la que se plantaron ante el público fueron impresionantes desde el primer minuto. El potentísimo arranque con Filmstar y Trash hizo inevitables los coros por parte del público, que se entregó sin condiciones al frenético e imparable ritmo al que Brett Anderson volaba sobre el escenario.

Tal vez lo único que jugó en contra de Suede, además del inevitable pero asfixiante calor, fue el hecho de que, a pesar de lo voluminoso de sus éxitos en el pasado, algunas de sus canciones quedaban un poco lejanas en el tiempo. Daba la impresión de que a amplios sectores del público les sonaban la mayoría de los temas (fue un puro concierto de grandes éxitos). No cabe duda de que todo el público se lo estaba pasando bien, y estaba lleno de treintañeras que fueron absolutas fanáticas de Suede en su adolescencia; pero también había muchos jóvenes que para cuando la banda dejó de publicar discos estaban desenvolviendo su primera videoconsola: en este último sector es obvio que se apreciaba que el grupo se estaba dejando la piel en el escenario, pero faltaba un puntito de emoción por su parte, y eran muchos.

Salvo eso, los británicos, intachables: no les perdonaré que no tocaran Electricity, mi favorita, pero es un reproche demasiado personal como para ser serio. Lo cierto es que para volver con esta fuerza, los años de separación han estado muy bien empleados. Esperemos que el bueno de Brett se haya recuperado de la sudada que se pegó en Benidorm y el nuevo disco esté a la altura de sus últimos directos.

We Are Standard

No entiendo la maldita manía que tienen los organizadores de festivales de hacer que los conciertos solapen. No puedo entender cómo un festival como el Low Cost, que podría desarrollarse perfectamente sin que los dos escenarios grandes solaparan en ningún momento (como por ejemplo sucede en el Sonorama), tiene que hacer coincidir los 10 o 15 últimos minutos de un concierto con los primeros del siguiente. Más teniendo en cuenta que qué te apetezca ver el final del concierto de Suede no te impide tener ganas de disfrutar del de We Are Standard. Pero bueno, el caso es que tocó llegar tarde al recital de estos vascos tan habituales del panorama festivalero patrio. De modo que puedo juzgar por lo poco que vi, pero disfruté de unos minutos realmente divertidos, amenos, con un cantante absolutamente pasado de rosca (espero que sea una actitud impostada) pero con el personal muy animado. Me sorprendieron porque son una gente que en disco me dien poco tirando a nada y en directo resultaron desplegar una parafernalia que conseguía mantener el ánimo en alto tras el subidón de Suede.

Supersubmarina

Pope al inicio del concierto de Supersubmarina

La primera vez que cazo a los de Baeza desde que han sacado su nuevo (y malo) disco. Su tercera intervención en este festival y esta vez con escenario principal. No esperaba mucho y no me defraudaron: a pesar de que fue la primera vez que les vi interpretar Ana con la intensidad que yo pensaba que debía tener (todas las anteriores me había parecido que ese temazo perdía brillo en directo), los temas de Santacruz (2012) ganaron un poquito en directo, aunque el hieratismo con el que los ejecutaron los andaluces no dieron mucho margen de mejora. Tengo que aceptar que luego me dijeron que hacia el final del concierto la cosa mejoró, llegando a un final bastante apoteósico. Yo de esto no puedo dar fe gracias, una vez más, a la manía de solapar actuaciones y al hecho de que Supersubmarina sumó un nuevo retraso (esta vez debido a las luces) al ya acumulado por Suede en el escenario principal. De lo que pude presenciar me quedo con que ciertamente estos chicos han perdido los nervios que les atenazaban las primeras veces que los vi en directo, que han conseguido dar un punto de madurez a algunas de sus primeras canciones pero que han perdido un casi toda la frescura inocente que los hacía especiales allá por 2010. Lo soso de sus nuevas composiciones no les ayuda.

The Whip

Este trío de Manchester fue el responsable de que me perdiera casi la mitad del concierto de Supersubmarina: Lebonloup me había comentado que había oído una canción y que le sonaba bien. Yo me había puesto sus dos discos y me había dado la impresión de que no era exactamente la música que me tira cuando estoy en casa, pero que en directo me hace enloquecer. Y en buena hora. La única forma de describir más o menos correctamente lo que hicieron estos chicos es la expresión bailar a calzón quitao. Su electrónica frenética, su batería (femenina e imparable) absolutamente desatada, su carismático cantante y teclista y el público, que a esas horas (alrededor de las 3) empezaba a contar con más adultos ebrios que post adolescentes cansados; hicieron de la de The Whip una de las mejores actuaciones, a mi parecer, de todo el festival. Y, sin lugar a dudas, la mayor sorpresa de éste. No importó demasiado que solamente fueran unos pocos los capaces de corear los estribillos o que el escenario Lower no estuviera demasiado lleno: pronto la gente se dio cuenta de que lo que estaba pasando ahí no era ni medio normal, que el ritmo que llevaban estos chicos invitaba a la locura y que aquello había que verlo, vivirlo y, sobre todo, bailarlo. Muy buenos, espectaculares, divertidos, entregados los tres y, sobre todo, interpretando unos temas que, en disco son buenos, pero en directo estallan.

The Sounds

Maja Ivarsson, la vocalista de The Sounds, en el escenario Budweiser

La última actuación de la noche en el escenario principal y con ya media hora de retraso. Tengo que aceptarlo, a las 4 menos cuarto de la madrugada y todavía con un calor de mil demonios yo ya esperaba muy poquito de los suecos The Sounds. Y me equivocaba. Pero mucho. Era la cuarta vez que los veía en directo (sí, me gustan mucho) y, a pesar de que en cierto momento Maja confesó que llevaba bebiendo desde mediodía, puedo decir sin temor a equivocarme que ha sido la mejor actuación que les he visto. Empezaron como en la mayoría de los conciertos de la última gira, con It’s So Easy y Dance With The Devil, pero a medida que avanzaron los temas se apreciaron algunos cambios: el momento balada de Night After Night se vio sustituido por Wish You Were Here (muy buena idea, aunque el público pasó del peluquín) y se incluyeron algunos temas del Crossing The Rubicon (2009) menos habituales, como Midnight Sun. La audiencia se dividía entre borrachos que no sabían muy bien a quien veían y fans acérrimos, que éramos mayoría, lo cual hizo que la banda se fuera viniendo arriba poco a poco arriba. Dorchester Hotel y Painted By Numbers hicieron vibrar lo suficiente como para pedir bises, que fueron concedidos para disgusto de la organización, que no tenía muchas ganas de prolongar un concierto ya de por si retrasado. Pero los asistentes pudimos disfrutar de Hit Me! interpretada por Maja paseando por el foso, subiéndose a la valla y tratando (sin éxito) de subir a gente al escenario para acabar el concierto bailando con ella.

Para resumir tengo que decir que el viernes fue, con creces, el mejor día del festival, aunque también el más duro en lo que a calor se refiere y el más fastidiado para ver actuaciones en los dos escenarios, puesto que los retrasos del principal enmarañaron, más todavía, el horario.

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Siete bandas que no me perdería si fuera al Low Cost Festival 2012

Publicado en 24 julio 2012 por

El Low Cost es uno de los festivales en plena trayectoria ascendente en nuestro país. En lo que a mi respecta, persona poco aficionada a los calores excesivos, uno de sus principales inconvenientes es su tórrido emplazamiento. Pero si fuera al Low Cost Festival, cosa que aún no tengo 100% descartada, (ya lo sé, tengo que darme vida, que empieza este viernes, pero es que aún no tengo acompañante), hay unas cuantas cosas entre las 40 bandas que incluye su cartel que no me perdería. Además, al ser un festival de dimensiones respetables pero no gigantescas, el horario está montado de manera que no hay solapamientos, de modo que no hay excusas. No te pierdas nada con nuestra guía de imprescindibles.

Placebo

Brian Molko durante el concierto que Placebo ofreció este mes en la Joy Eslava de Madrid

Empezamos por lo obvio. Pero es que Placebo me gustan. Me encantan. Y llevaba año y medio echándolos de menos. Afortunadamente me he quitado las ganas de verlos ya dos veces en lo que va de año, pero… ¡pero quiero más! Porque este año y medio de descanso que se han dado los de Brian Molko les han sentado de maravilla, se les ve pletóricos sobre el escenario (cualquiera que estuviera en la Joy Eslava hace unas semanas puede dar fe de ello), seguros, serios, maduros y entregados. Aún no se han arrancado con canciones nuevas, pero mientras siguen explotando el brutal repertorio de sus dos últimas locuras de estudio: Battle for the Sun (2010) y Meds (2006). Ya sé que es una obviedad decir que la cabeza de cartel es imprescindible. Pero es que son muy grandes, y hay que decirlo: que nadie se pierda a Placebo este sábado en el escenario principal.

Fuel Fandango

La sorprendente, cuidada y divertida puesta en escena de Fuel Fandango, en La Radio Encendida 2012

A estos los pongo más por recomendárselos a quien no los haya visto aún (no deben ser muchos, porque la campaña de promoción que están teniendo estos chavales en lo que va de año es brutal). Para quienes no los conozcan: fusión de flamenco y electrónica muy muy bailable, con cantante carismática disfrazada de folclórica. ¿Da miedo? Pues la última vez que los vi fue en La Radio Encendida, rodeada de muchas personas que nunca habían oído hablar de ellos. Y se les habría caído la baba si hubieran sido capaces de dejar de bailar durante un solo minuto. Y para quienes los conozcan, pues ¿qué decir? Que cerveza, zapatillas y a gastar suela, porque con Fuel Fandango es imposible aburrirse o tener los pies quietos. Imprescindibles. Se lo digo yo.

Suede

Que vuelven los 90 es algo que no se le escapa a nadie, y ellos no podían ser menos. Empezaron a calentar motores con algunos conciertos el año pasado, y este ya anuncian directamente nuevo disco en breve. Muy comentado fue su concierto en el británico Hop Farm Festival, en el que se atrevieron ya con algunas canciones nuevas, parece ser que bastante decentes. Dudo mucho que las niñas que vayan a ver a Supersubmarina sepan muy bien quienes son, pero me apuesto algo a que en cuanto suene brutal Electricity van a caer rendidas a los pies de Brett Anderson, igual que las treintañeras que corearán con los ojitos brillantes, a buen seguro, todos y cada uno de los temas que se canten. Aunque me gustaban de adolescente, nunca tuve la ocasión de verlos, de manera que me haría auténtica ilusión cazarlos, al fin, después de tantos años.

El Columpio Asesino

Recomendación sólo apta si no vas por Supersubmarina o Vetusta Morla: Columpio es una de esas formaciones ruidosas y muy muy cañeras (casi atorantes, dependerá de qué tal suene el escenario) que tras labrarse una trayectoria, ha conseguido un éxito bastante razonable tanto en España como en algunos puntos de América Latina con Diamantes (2011). El año pasado sorprendieron a propios y ajenos siendo una de las bandas más cañeras del Sonorama, y cuentan con algún seguidor acérrimo en este blog. De modo que una recomendación para los más duros del lugar. Pista: te gustará si te gusta el directo de Triángulo de Amor Bizarro.

The New Raemon

Los cacé el año pasado en el DCode y desde entonces sus melancólicas melodías me tienen enamorada. Son una excelente manera de empezar la sesión musiquera del sábado, con un perfecto equilibrio entre rock, ácido sentido del humor, sobriedad y profesionalidad sobre las tablas. De nuevo, podría no ser una recomendación para todos los públicos, pero cualquier oído mínimamente experimentado va a disfrutar calentando los motores con esta banda porque, aunque no sean la alegría de la huerta, su solvencia en directo y su calidad musical sí que están fuera de toda duda.

The Sounds

Maja Ivarsson, la cantante de The Sounds, durante la actuación que ofrecieron en La Riviera el pasado febrero

A estos los cojo un poco con pinzas, pero tampoco me siendo con estómago para no mencionarlos. Son uno de mis grupos favoritos, y aunque tienen buena fama, a mi su directo siempre me sabe a poco. Aunque también he de aceptar que las canciones que de ellos más me gustan no son las más populares, de modo que sus setlists siempre me dejan fría. En contra tienen (y lo digo claro porque si voy muy borracha me convierto en una de ellas) a una horda de fans (femeninas) que les sigue allá dónde van, que convierten las primeras filas en un desagradable campo de batalla (literalmente, me vi morir en el DCode del año pasado entre ellas). A favor: cuando tocan bien, ponen a la audiencia a bailar patas arriba. Maja Ivarsson no solo está como un auténtico tren de mercancías, sin que es imparable y canta realmente bien. El peligro: los he visto tocar con mucho calor (DCode 2011) y no rinden tanto como en un lugar fresquito (Sonorama 2010), así que esperemos que su camerino tenga aire acondicionado y salgan a tocar en plena forma.

Kasabian

Nunca he sido muy fan de esta panda de gamberros arrogantes británicos, sobre todo porque en estudio me dejan muy fría. Ahora bien, Velociraptor! (2011) me parece de lo mejorcito que se publicó el año pasado y, aunque los vi (literalmente) de refilón el año pasado en el DCode, sorprendieron con un concierto que empezó frío y acabó con el público absolutamente on fire. De modo que esta vez no me los perdería, iría como una loca a cantar sus himnos. Con un poco de cerveza en el cuerpo, eso sí, que a los británicos hay que verlos en su ambiente.

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Los Festivales Son Para El Verano (I): Grandes festivales cerca

Publicado en 13 junio 2012 por , y

Ya está aquí, el verano está a la vuelta de la esquina y con él nuestros amigos preferidos: los grandes festivales bajo el sol. Varias cervezas, la playa, el campo y un buen par de escenarios gigantes es lo que más nos pone las pilas para disfrutar del buen tiempo. En bSides vamos a hacer un repaso al panorama festivalero del verano 2012, para que no te pierdas ni un solo evento estos meses. Hoy empezamos la sección Los festivales son para el verano hablando de los grandes eventos musicales con repercusión internacional que van a tener lugar en la Península Ibérica en las próximas fechas.

Trío de ases a mitad de julio

Sin lugar a dudas, lo más fuerte llegará a nuestro país el fin de semana del 14 de julio, con ni más ni menos que 3 festivales gigantescos en la Península:

Festival Internacional de Benicàssim

Fechas: 12-15 de julio
Ubicación: Benicàssim, Castellón (España)
Precio (abono): 165€ (+ 85€ de camping)
Cabezas de cartel: Florence + The Machine, Bob Dylan,
The Stone Roses, New Order
Web | Lista de Spotify

El gran icono hispano no termina de levantar cabeza y no se parece ni de lejos a lo que fue. Pese a todo ha configurado un cartel interesante, aunque demasiado volcado en viejas glorias. Eso sí, menudas glorias, ver reunidos a los Stones Roses y otra vez a New Order es ya un atractivo ineludible, pero tienen que recurrir a un mito menor como At The Drive-In para cubrir ese cupo. La tradicional presencia de dinosaurios se copa esta vez por Bob Dylan, y Noel Gallagher completa el apartado “prestigio” y el ineludible faro brit. Florence + The Machine, una de las bandas más prometedoras de los últimos años, aportará la, relativamente, sangre nueva en los neones del FIB, quedando para David Guetta el tradicional fin de fiesta en el escenario grande.

The Horrors, Miles Kane, The Maccabees, The Vaccines, Crystal Castles, The Antlers, Spector o Zola Jesus son actuaciones que intentaría no perderme, quedando el producto nacional reducido a nombres como Cooper, La Habitación Roja, Klaus & Kinski, La Casa Azul, o Jero Romero. No están en letras gordas en el cartel, pero mitos como De La Soul y los Buzzcocks actuarán allí.

En otros tiempos no me daba el cuerpo para estar en tantos conciertos como ofrecía el FIB, hoy se puede tomar con mucha más calma.

Bilbao BBK Live!

Fechas: 12-14 de julio
Ubicación: Bilbao, Vizcaya (España)
Precio (abono): 111€
Cabezas de cartel: The Cure, Radiohead, Garbage
Web | Lista de Spotify (no oficial, creada por bSides)

Cuando hace unos meses hubo que decidir si este año la pandilla iba a algún festival grande, la decisión quedó pendiente de una sola cosa: se iría al festival español que trajera a The Cure. Así que la mayoría de bSides tiene las entradas de este festival desde hace tiempo. Fueron muchos los que tacharon de locura e inconsciencia su coincidencia con el FIB en cuanto se anunciaron las fechas. Pues se equivocaron, este año es el festival playero el que sale perdiendo.

Por supuesto, la presencia de Radiohead (que tocarán, casualmente, el mismo día que Vetusta Morla) y Garbage (en su única fecha en España por ahora) hacen todavía más grandes las expectativas. La inmensa mayoría de los grupos internacionales invitados son de renombre y calidad: Mummford & Sons (con suerte hasta escuchamos alguna canción nueva), Noah and the Whale o The Kooks se sumarán a un buen plantel de artistas nacionales como La Habitación Roja o los vascos Zea Mays. Y, además, ¡sin los calores de Levante!

Optimus Alive

Fechas: 13-15 de julio
Ubicación: Oeiras, Lisboa (Portugal)
Precio (abono): 105€ (+ 28€ de camping)
Cabezas de cartel: The Stone Roses,
The Cure, Radiohead
Web | Lista de Spotify (no oficial)

Creo que a estas alturas ya no quedan abonos para este festival lisboeta, y las entradas de día se agotan a gran velocidad. Un cartel corto para tres días, pero con tres primeros espadas de toma pan y moja: The Stone Roses, The Cure y Radiohead. Si tuviésemos a mano una máquina de medir influencia en la historia de la música a lo largo de los últimos treinta años, entre estos se llevarían un porcentaje seminal superior a la mayoría absoluta. Sin duda una experiencia inolvidable en un entorno que sugiere de lo lindo.

En menor escala hay dos citas de culto: el travieso Tricky ejecutando su Maxinquaye y la reunión de Mazzy Star. Pero no acaba aquí la cosa; una “clase media” conformada por gente como Justice, Snow Patrol, los otrora impactantes Death In Vegas, Caribou, The Kooks, The Kills, Miles Kane, Florence + The Machine, Mumford & Sons, Metronomy o  The Maccabees aseguran divertimento durante los tres días si es que alguien sobrevive a las emociones de los tres cabezudos.

Menos mal que nos queda Portugal.

Nuevo gigantes en Madrid

Tras unos años de parón, parece que el panorama festivalero en la capital española empieza a reactivarse. Veamos las tres iniciativas más grandes que nos ofrece:

Día De La Música

Fechas: 21-24 de junio (22-23 en Matadero)
Ubicación: Madrid, España
Precio (abono): 66€ (no incluye camping)
Cabezas de cartel: Two Door Cinema Club,
Christina Rosenvinge, Love Of Lesbian, Fanfarlo
Web | Lista de Spotify

Era necesario un festival así en Madrid, y qué mejor lugar que las inmensas naves del Matadero de la capital para albergarlo. Con un cartel inmenso para su escasa duración, la única pega de este festival urbano ya se ha comentado muchísimo: es su precio. Y es que el año pasado, entre el patrocinio de Heineken y la ayuda del Ayuntamiento de Madrid, la entrada para el pedazo de festival que montaron (nuestras reseñas aquí y aquí) se quedaron en 24€ de nada.

Pero no se puede negar que la versatilidad del cartel hace la boca agua a los más indies de la capital: los animados Two Door Cinema Club, los siempre acertados The Ravenoettes, los clásicos Mercury Rev o los omnipresentes Love Of Lesbian justifican pagar una entrada así, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de buena organización de éste evento. El único miedo es el calor que pueda hacer en la capital en esos primeros días de verano, pero si sobrevivimos al concierto de Lykke Li del año pasado, nada podrá ponérsenos por delante éste.

DCode Fest

Fechas: 14-15 de septiembre
Ubicación: Madrid, España
Precio (abono): 80€ (no incluye camping)
Cabezas de cartel: The Killers, Sigur Rós
Web | Lista de Spotify

Un festival que el año pasado sorprendió y mucho, por su inesperada irrupción en el panorama internacional y por su ecléctico cartel. Personalmente quien escribe estas líneas lo pasó de vicio en la edición pasada, a pesar de la terrible ola de calor y los más que deficientes puestos de comida habilitados en el recinto. Pero también sé que el año pasado el festival no fue tan exitoso como se esperaba y que la edición de este año peligraba. Al final, la solución de compromiso anima a todos: se pasa a septiembre, se evitan calores y coincidir de cerca con los demás eventos de la capital.

Por si eso fuera poco, la primera confirmación me quitó el aliento: mis isladeses favoritos, Sigur Rós, como cabeza de cartel. De bonus, The Killers, esa típica banda para la que las entradas siempre se agotan a una velocidad pasmosa a pesar de venderse a precios desorbitados: es posible que un festival sea la forma más sencilla y económica de verlos. Y para no olvidarnos de que el cartel del DCode tiene que ser ecléctico, una de rock muy duro, Justice, confirmación que me sorprendió y agradó a partes iguales, porque son un grupazo; y el soplo indie y juvenil de The Kooks. Quedan bandas por confirmar, pero parece que volveremos a tener música para todos los gustos en la Complu este verano.

Rock In Rio

Fechas: 30 de junio, 5-7 de julio
Ubicación: Arganda del Rey, Madrid (España)
Precio (abono): 69€ (no incluye camping)
Cabezas de cartel: Maná, Rihanna,
David Guetta, Red Hot Chilli Peppers,
Lenny Kravitz
Web | Lista de Spotify

Cierto, Rihanna y Maná puede que no sean el estilo que llevamos en este blog, pero lo cierto es que Rock In Rio es un festival gigantesco que se celebra cada dos años en un recinto especialmente habilitado para ello, la Ciudad del Rock de Arganda, y por el volumen de gente que mueve, no debe quedar sin mencionarse.

Este año no han seguido la filosofía de la pasada edición, de organizar jornadas temáticas, en las que se pudo ver desde Hanna Montana hasta Metallica. Este año solo hay dos categorías: canción ligera (con varios grupos españoles por ahí pululando), grandes productos americanos y electrónica. Es en el apartado de electrónica donde este Rock In Rio destaca indudablemente, trayendo a los primeros espadas de la música de baile internacional: David Guetta y Pitbull.

Una de rock duro

Por último, un pequeño espacio para el rock más duro, que se subirá a los escenarios del FIB en un nuevo festival:

Costa de fuego

Fechas: 20-21 de julio
Ubicación: Benicàssim, Castellón (España)
Precio (abono): 80€
Cabezas de cartel: Marilyn Manson, Guns'N'Roses
Web | Lista de Spotify

El Festival Costa de Fuego se estrena este año en su intento de acercar a las tradicionalmente indies playas de Benicássim los sonidos más duros, con Guns N’ Roses (o lo que queda de ellos) y Marilyn Manson como reclamos principales. La oferta se completa con un variado cartel en el que tienen cabida pesos pesados de los más diversos estilos a nivel internacional, como Nightwish, Lacuna Coil, In Flames, Paradise Lost, Amorphis y Opeth, y representantes del heavy patrio de hoy y de siempre, desde los clásicos Obús y Barón Rojo hasta los más actuales Angelus Apatrida y Vita Imana, pasando por los ya curtidos Warcry y Hamlet. Los que se decanten por esta opción, deberán armarse de paciencia para soportar con humor el más que probable retraso en la comparecencia del señorito Axl Rose. Avisados quedan.

 

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The Sounds se reconcilian con su público

Publicado en 14 febrero 2012 por

Se puede decir que cuando se trata de The Sounds mi objetividad está en entredicho. Por motivos personales, sus dos últimos discos han estado muy presentes en dos momentos muy delicados de mi vida y significan bastante para mi. Es por ello que no pierdo oportunidad de verlos en directo, aunque hasta el pasado viernes nunca había logrado pillarles un concierto en solitario. Por fin fue en la gira europea de su Something To Die For dónde he podido verlos en una Riviera que no estaba ni medio llena (tal vez 28 eran demasiados euros, teniendo en cuenta que siguen siendo un grupo bastante alejado de las radiofórmulas).

El espectáculo que llevan los suecos para esta gira comienza con The Limousines como teloneros, ejerciendo su papel con solvencia, sobre todo porque su música tiene bastante que ver con la de The Sounds. Después, en algo que me pareció una buena idea, los DJs Kids At The Bar amenizó la media hora que llevó poner a punto el escenario con una intensa sesión de música de baile que tuvo, como única pega, ser ejecutada a las 8 de la tarde y no a las 3 de la madrugada.

El grupo liderado por Maja Ivarsson saltó al escenario con los primeros temas de su último trabajo y algo de inseguridad. Dance With The Devil no se escuchó demasiado bien, pero bastaron 5 minutos para que el grupo se pusiera en forma y encarrilaran una actuación muy superior a la que me esperaba (aunque son uno de mis grupos favoritos me esperaba un concierto bastante soso a la vista de sus últimos setlists y vídeos). Por supuesto, Something To Die For centró el setlist del concierto, pero su (hasta ahora) disco más redondo y exitoso, Dying To Say This To You, acaparó algunos de los mejores momentos de la noche.

De este modo, mezclando sus temas más gamberros como Hurt You o Dance With Me con los más electrónicos como Yeah Yeah Yeah (muchísimo mejor en directo que en estudio) o Better Off Dead, The Sounds fueron hilando una actuación muy divertida y que mantuvo la atención de la audiencia durante toda su ejecución. Ya digo que bastó canción y media para que todo sonara correctamente y el grupo se sintiera a gusto con el escenario y con el público. La abrumadora presencia de la Ivarsson hizo el resto para que la entrada mereciera la pena.

En mi opinión los mejores momentos del concierto vinieron con los dos únicos temas de Crossing The Rubicon con los que nos deleitaron: No One Sleeps When I’m Awake y, sobre todo, Dorchester Hotel, en mi opinión la mejor canción de la noche, como una exagerada explosión popera antes de los bises. Como siempre, el setlist completo convertido en lista de Spotify está aquí.

En resumen, The Sounds lo hicieron mucho mejor de lo que esperaba (su actuación en el DCode no me convenció demasiado), y deleitaron a una audiencia variopinta que no paró de bailar durante hora y media. Sobre el tema del público me gustaría remarcar (porque me sorprendió bastante) la presencia de gente de diversos rangos de edad, incluyendo un barbudo señor con aspecto de profesor de universidad que coreó y bailó absolutamente todos los temas del concierto con una cara de felicidad a mar de entrañable. La demostración de que se puede disfrutar de la música en directo sin alcohol ni drogas.

Disfruta de estas fotos a tamaño completo en la galería del concierto que hemos preparado en nuestro Flickr.

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Triunfo sueco para cerrar el Festival DCode 2011

Publicado en 26 junio 2011 por y

Tras las extraordinarias sensaciones que nos dejó el primer día del DCode Festival, era difícil que el segundo las superara. Y, en mi opinión, así lo hizo. El cambio del tipo de público asistente fue más que evidente: los adolescentes emo dieron paso a un público más alternativo, mezclado con varias jovencitas que se pasaban a ver a The Ting Tings y a The Sounds.

Manel

La ola de calor africano pegaba aún más fuerte que el viernes y estar al sol a las 6 de la tarde era simplemente insoportable, así que ver a Manel se convirtió en una auténtica heroicidad. Los (algunos más que) cuatro gatos que nos atrevimos a ir a ver a los catalanes disfrutamos de sus costumbristas composiciones a una temperatura que realmente prefiero no saber. El público conocía al dedillo las canciones, así que lo tuvieron fácil: les bastó con aguantar el calor, abrazarse al ukelele y dejarse llevar. Fue una actuación agradable, pero dado el éxito que está teniendo esta formación me pareció un poco injusto verlos relegados a un horario tan temprano. Se merecían un poquito más de público.

Jamaica

Entre manguerazos patrocinados por la organización del festival (de no haber sido por ellos habría habido más de una lipotimia) actuaron los Jamaica: un grupo más acorde con los que habían tocado el día anterior. Rock divertido y facilón, para coger el mini, bailar y divertirse con los amigos. No fueron pretenciosos y aunque éramos pocos en el público que conociéramos sus canciones, consiguieron entretener a la mayoría.

The Vaccines

Agotados, buscamos una sombra hasta que llegaron The Vaccines, uno de los grupos que más me interesaban del festival. Mucho gente había manifestado dudas sobre qué podría hacer esta banda y yo no sabía muy bien que pensar, porque su primer y único disco me gusta mucho, pero eso no tiene por qué significar gran cosa de cara al directo. Pero, lejos de decepcionar, se lucieron: repasaron todos los temas de What did you expect from The Vaccines?, así como un par de magníficas caras b; controlando en todo momento y a la perfección su ritmo e intensidad (que bien sonó Post break-up sex, madre mía), sin cometer un solo fallo y sonando con la potencia perfecta. Su vocalista Justin Young demostró que el escenario es su hábitat natural, ganándose al público sin parar de moverse y de cantar casi sin despeinarse. Poco más se puede decir de estos londinenses salvo que dieron mucho más de lo que se esperaba de ellos y que hay que continuar siguiéndolos, porque realmente son una gran promesa del indie europeo.

The Hives

En algún momento había que descansar y cenar algo, y el intervalo de tiempo que elegimos, tal vez sin mucho acierto, fue el del concierto de los estadounidenses suecos The Hives. Para este momento el sol ya caía y la afluencia de público se acercaba al máximo. Vi a The Hives de lejos, con cerveza y hamburguesas, tirada en el suelo, y me sorprendieron muchísimo. Su pomposo espectáculo encandiló al público desde los primeros compases y manifestaron un notable equilibrio entre su potencia musical y la diversión que le brindaron a la audiencia. En lo que a mi respecta, The Hives presentaron un directo mucho más interesante que sus discos y fueron bastante mejores de lo que me esperaba.

The Ting Tings

Y llegamos a lo que, para mi, fue una de las sorpresas más grandes y gratas del DCode: el dúo británico The Ting Tings. Con la ventaja de empezar a tocar a una hora a la que todo el público ya se encontraba completamente borracho metido en el festival, estos dos saltaron al escenario con una fuerza completamente inesperada. Mi español es una mierda, así que me voy a callar y vamos a haceros bailar, leyó una titubeante y guapísima Katie White. Y vaya si lo hicieron: con unos ademanes, canciones y una calidad musical que no dejaron de recordarme a mis adorados Goldfrapp, los inglesitos nos dejaron sin respiración: Shut up and let me go, Hands y Great DJ hicieron que bailáramos como posesos, con un sonido depurado y perfecto, un dinamismo por parte de los dos músicos impresionante y unas formas muy divertidas. Hay quien critica al par de gogós que animaron a Katie con sus frenéticos bailes, pero a mi me parecieron muy adecuadas para el espectáculo que estábamos presenciando. Además, la puesta en escena estaba muy cuidada, con impresionantes juegos de luces que contribuyeron todavía más a que disfrutáramos como enanos. Creo que fue para mi la mayor sorpresa del fin de semana y que me dieron los mejores momentos de la segunda jornada del festival. Lástima los fallos que se apreciaron cuando tocaron That’s not my name, temazo con el que acabaron su actuación pero que no acabó de funcionar.

Kasabian

La mayoría de las bandas británicas de rock creadas en la última década sufren la inevitable comparación con Oasis que, en el caso de Kasabian, es incluso necesaria por su estrecha relación con los polémicos hermanos de Manchester. Esto les ha ayudado a tener una buena base de fans, pero también les ha hecho aparecer como un producto menor en algunas ocasiones. Para mi, era una de las incógnitas de DCode.

Todos los que les disfrutaron anoche recibieron una buena dosis de rock, tanto por calidad musical, que la tienen, como por tablas y actitud. Tras unos comienzos dubitativos, se enchufaron y consiguieron conectar con el público y dar un buen espectáculo. La gente, incondicionales o no, pasó un muy buen rato y terminó encantada con la entrega de Tom Meighan y compañía. Los que les recibimos con escepticismo, terminamos convencidos y, en mi caso, con ganas de verles de nuevo por su cuenta.

The Sounds

Una sucursal de fans de IKEA parecían las primeras filas del escenario en el que tocarían The Sounds. Una desagradable horda de gruppies borrachas nos lo puso complicado a los que, algo más sobrios, nos moríamos de ganas por ver a las mejores piernas de Escandinavia. Y The Sounds saltaron al escenario a hacer lo que mejor saben: divertir, entretener, saltar y, sobre todo, permitir que su despampanante cantante, Maja Ivarsson, de su espectáculo punk. Dieron un concierto de grandes éxitos, con muchas concesiones a su disco más rockero, Living in America, y dejando bastante de lado sus dos trabajos más recientes. El público conocía la mayoría de las canciones lo cual, unido a los insinuantes bailes de la sueca hizo que la mayoría de la audiencia enloqueciera. Musicalmente, yo les he visto hacerlo mejor en el Sonorama. La guitarra se les fue de madre en más de dos ocasiones y hubo bastante gente jurando que habían pillado a Maja haciendo playback en varias ocasiones. Yo lo segundo no lo vi, pero lo primero fue bastante claro. No obstante, No one sleeps when I’m awake, Painted By Numbers y Better off dead sonaron potentes y divertidas para una audiencia que, a esas horas, ya no podía dejar de bailar.

Crystal Castles

Solo los más valientes nos atrevimos a lanzarnos al mogollón del último concierto del festival: el dúo de electrónica canadiense Crystal Castles. Mucha gente me había hablado maravillas del directo de esta parejita, pero a mi ninguno de sus dos discos me llamaba lo más mínimo la atención. Especialmente desagradable y estridente me parecía la voz de su vocalista, Alice Glass. Pero, en efecto, nada que ver con su versión en directo: imparables y con las voces tan distorsionadas que parecían un susurro perfectamente imbricado con las melodías. Alice no paró de moverse por el escenario y llegó a acercarse mucho al público, que se debatía entre el agotamiento y la necesidad inevitable de bailar que producían los de Toronto.

Fueron un cierre perfecto para un festival redondo, al que solamente se le puede achacar el insufrible calor y las deficiencias a la hora de ofrecer algo de comer que no fueran bocadillos de tortilla congelada. Solamente espero que los beneficios económicos hayan sido los necesarios como para garantizar que el año que viene mi ciudad volverá a contar con un festival de primera categoría. Eso y pedir para las próximas ediciones una carpa de DJs nocturna, para que los más bailongos no tengamos que retirarnos a casa en nuestro mejor momento.

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Eels apabullan y My Chemical Romance divierten en el primer día del DCode 2011

Publicado en 25 junio 2011 por

Madrid, primer fin de semana de junio verano, ola de calor africano y el regreso de los festivales de gran formato a la capital del reino. La expectación era elevada y las ganas, muchas. A caballo entre un festival para adolescentes y algunas concesiones a los rockeros con más edad, arrancaba el DCode bajo un sol de justicia y una cantidad de menores frente a los escenarios bastante alucinante. Yo, fiel a mis costumbres, me presenté pronto por el recinto. De este modo, aunque cometí el error de perderme el rock progresivo de Tounda (poner eso a las 16:20 de la tarde con la que estaba cayendo simplemente no tiene nombre), pude llegar para ver a Nothink. A pesar del sol de justicia que caía, estos españoles se desenvolvieron bien, sin entusiasmar pero cumpliendo su cometido de ir poniendo a la gente a tono para lo que venía después.

The New Raemon

The New Raemon bajo un sol abrasador

Acto seguido tomaba el escenario uno de los primeros grupos que me interesaba ver de verdad: The New Raemon. Estos carismáticos catalanes que con sus irónicas letras y una particular voz completan una discografía que realmente merece la pena escuchar, ofrecieron una buena actuación. El calor era tan insoportable que la organización no tuvo más remedio que refrescar al público a manguerazos, pero los miembros de la banda permanecieron estoicos bajo el sol, con sus chaquetas y sus camisetas oscuras. Incidencias climatológicas aparte, The New Raemon me parecieron muy sorprendentes. Imprimiendo mucha emoción a sus canciones, con una banda carismática que se divirtió hablando con el público y que, sin necesidad de hacer demasiado ruido, dio un concierto redondo y muy bien armado. Supieron sobreponerse a los problemas de afinación de una de sus guitarras e improvisaron el final del setlist en función del material que tenían. Muy buenas sensaciones con ellos.

Acto seguido la necesidad de buscar una sombra y de descansar me llevó a seguir algunos de los siguientes conciertos refugiada bajo algún árbol. De este modo oí a los Autumn Comets tomar el escenario principal en sustitución de los All Time Low (parece ser que andaban perdidos en un atasco en algún lugar de Burgos) y a los Foster the People. Estos últimos, aunque de lejos, me pareció que tocaron bien y me dio la impresión de que divirtieron mucho al personal. Me arrepentí de no acercarme más. Llegados a este punto empezaban a sucederse los platos fuertes: el primero, Sum 41, un grupo de adolescentes que tiene mucho que ver con Green Day, The Offspring y Blink 182. Estuvieron graciosos, pero la verdad es que todas las canciones me parecieron iguales y me aburrieron un poquito. No obstante, aprecio que este tipo de grupos tenga el detalle de subir a algunos de sus fans al escenario para bailar con ellos. Si tuviera 10 años menos me haría mucha ilusión…

Eels

Pero el caso es que a mi me interesaba mucho más el siguiente plato de la carta: Eels. A este inusual grupo ya tuve oportunidad de verlo en La Riviera el pasado mes de septiembre y aquella experiencia fue uno de los principales motivos para animarme a pasar por el DCode. Eels son un grupo mítico, con muchos éxitos de estudio que transmiten unas emociones extrañas. Pero su auténtica genialidad se demuestra en el escenario. Ahí fue donde ayer dieron un concierto redondo, sin más fallo que una voz un poquitín fría en la primera canción. En lugar de presentar su última trilogía, (Hombre Lobo / End Times / Tomorrow Morning) las Anguilas ofrecieron un concierto de grandes éxitos, en los que Novocaine for the soul, Fresh Blood o Saturday morning sonaron tan bien que no me importó que (por segunda vez) se olvidaran de mi adorada Last Stop: This Town. Todos y cada uno de los músicos que forman Eels son de una calidad extraordinaria, capaces de imprimir un carácter a sus temas que parece inimaginable en sus versiones de estudio. Hacen gala de un cuidado sentido del humor y de una forma contenida de transmitir sentimientos a través de sus canciones. Simplemente me quedé fascinada de ver lo bien que sonaron (mejor incluso que cuando los vi hace unos meses) y se convirtieron, para mi, en lo más grande de la primera jornada de festival.

My Chemical Romance

Acto seguido llegó la cabeza de cartel del DCode: My Chemical Romance. Un grupo a caballo entre lo emo y la reivindicación, los adolescentes o los maduritos, lo alternativo o lo comercial. Se le pueden buscar los tres pies al gato, pero MCR es un grupo para divertirse, para corear sus himnos y para pegar botes como posesos. Yo no esperaba de ellos más que un concierto divertido, mínimamente bien tocado y en el que repasaran sus éxitos más emblemáticos. Y fue lo que me dieron, así que lo disfruté como una enana, cantando sin parar al ritmo de ese carismático y pelirrojo Gerard Way que no paraba de moverse por el escenario y de arengar a las masas. Helena, Bulletproof heart, Wellcome to the black parade y (sobre todo) Famous last words sonaron inmensas, un estallido de electricidad que a nadie dejó indiferente. Yo con My Chemical Romance fui a divertirme y lo que esperaba, me lo dieron. Con creces. Otro acierto.

Band of Horses

La noche seguía con otro de los grupos que más ganas tenía de ver: Band of Horses, que se me escaparon en febrero por demorarme demasiado a la hora de comprar las entradas. Les tenía ganas y me decepcionaron muchísimo. La impresión que se me quedó es que el escenario les venía grande en todo momento. Las falta de emoción que le ponían a los temas y la compenetración entre voz e instrumentos intentaron suplirla a base de meter mucho ruido, algo que no le pega nada a sus canciones. Me temo que además el carácter melancólico de muchos de sus temas pegaba poco con los grupos que habían tocado antes que ellos. Band of Horses es un grupo de renombre internacional, pero a lo mejor habría sido más adecuado darles uno de los escenarios pequeños. Me llevé una buena decepción y me alegré de que acabaran, porque me estaba aburriendo soberanamente.

A Lori Meyers y The Zombie Kids no me quedé a verlos: demasiadas horas al sol y la perspectiva de tener más dentro de unas horas me empujaron a mi cama para coger fuerzas. Esta noche, más y mejor. Con The Sounds, claro. Y con buena compañía. Como tiene que ser.

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… Y pasó el Sonorama 2010 (i)

Publicado en 15 agosto 2010 por

El aspecto del escenario principal del Sonorama 2010 durante una de las actuaciones.

Ya se sabe que todo lo bueno tiene que llegar. Y el Sonorama 2010 no ha sido una excepción. Tres días de música, fiesta y diversión a raudales para los aproximadamente 10000 asistentes que se contabilizaron en cada uno de ellos. Yo solamente he podido pasarme dos de los días, el viernes y el sábado, pero he de afirmar que he disfrutado como una enana de los espectaculares conciertos y del agradabilísimo ambiente. En este post contaré mis impresiones de las actuaciones que vi el viernes 13. Después, me iré a dormir por primera vez en las últimas 36 horas…

Como decía, llegamos el viernes a Aranda con unas ganas locas de festival, de modo que empezamos por pasarnos a ver a L.A., que presentaron un agradable trabajo de ritmos que se mueven entre el pop y el rock. Fue una actuación entretenida, pero tampoco sobresaliente. Después nos preparamos para una de mis grandes apuestas del festival: The Pains of Being Pure at Heart. Partiendo de que se trata de un grupo que está presentando su primer trabajo y que el sonido no llegó a funcionar bien durante toda su actuación, la calidad de su (hasta ahora) único álbum invitaba a esperar una actuación más redonda y emocionante. Sus temas lucieron poco y, a veces, hasta quedaron sosillos. La impresión que me llevé es que merece la pena continuar siguiéndoles la pista, pero que todavía están un poco verdes cuando les toca defenderse en directo.

Acto seguido llegaron mis nuevos héroes suecos, The Sounds. Supongo que hablar de los microscópicos pantalones que tanto parecen gustarle a la cantante, Maja Ivarsson, es de mal gusto para un blog serio como este. Así que me limitaré a decir que durante los 55 minutos que permanecieron en el escenario no paré de gritar, cantar y, sobre todo, divertirme. Cuando giraba la cabeza y veía al público me pareció que la gran parte se lo estaba pasando francamente bien. Y es que no creo que The Sounds sea un grupo para reflexionar sobre sus letras o para expresar emociones contenidas (ya disfrutamos de una sesión de Los Planetas justo después para suplir estas carencias), sino que es una formación que busca, ante todo, entretener a quien se le ponga por delante. Y vaya que si lo consiguen… De paso, aprovechan y nos hacen partícipes de sus canciones, buscando siempre la complicidad con las personas que pagan su entrada por verlos de cerca. Y esto lo consiguen, en gran parte, gracias a su magnética y arrolladora cantante, que domina el escenario y al público como una campeona. Con o sin shorts. Sus pegadizos y animados temas también ayudan. La selección de canciones me resultó algo sorprendente, especialmente Dying to say this to you, que no me pareció la mejor forma de despedir la actuación. Aunque me sentí especialmente feliz cuando se atrevieron con un nuevo tema, Something to die for (os lo dejo tal y como lo han cantado en otros festivales a lo largo del verano), que formará parte de su próximo trabajo.

Como ya he mencionado, la siguiente actuación que vi fue la de Los Planetas. Antes de nada (preparad vuestras piedras) he de decir que es una banda que nunca me ha llamado la atención (disparad), pero no puedo negar que la música sonaba bien, que la banda funcionaba como un conjunto extraordinariamente bien compenetrado que desgranaba sentimientos y sensaciones muy complejos en sus preciosistas letras. Aún así, me costó seguir el hilo de su actuación y hubo muchos momentos en los que no entendí qué querían transmitirme con sus canciones.

El último concierto que disfruté fue el de Love of Lesbian, que me sorprendieron gratamente porque, si bien me impresionaba la magnética voz de su vocalista, Santi Balmes, nunca he llegado a interesarme por su música. El directo que ofrecieron fue enérgico, divertido y sonó muy bien. Consiguieron una conexión muy sincera con el público a lo largo de la actuación. Me dieron mucho más de lo que esperaba y creo que, en consecuencia, volveré a intentarlo con sus discos.

La noche acabó en la Carpa DJ’s, donde los más noctámbulos tuvimos la oportunidad de asistir a un más que impresionante espectáculo de The Rock’n'roll Circus! que nos tuvo bailando frenéticamente hasta las ocho de la mañana, sin parar de escuchar buen rock amenizado con vídeos y gogos.

Para acabar, os dejo la crónica que Radio 3 emitió en directo, en la que podréis disfrutar de la retransmisión y comentarios de los conciertos de The Pains of Being Pure At Heart, Standstill, L.A., Nudozurdo, Los Planetas, Napoleón Solo, The Right Ons y Estereotypo. También podéis pasaros por la web de RTVE para ver más vídeos de los conciertos como el que he colgado de la actuación de The Sounds.

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Preparando el Sonorama 2010

Publicado en 10 agosto 2010 por

Lo tengo todo: la tienda de campaña, el saco, la esterilla, el macuto, la entrada y, sobre todo, unas ganas locas de ir el viernes 13 de agosto a Aranda de Duero (Burgos) a empaparme de música, vino y hartarme de cordero. Como podéis ver, se trata de todos los alimentos que un alma necesita para crecer fuerte, sana y lozana. Si la resaca me lo permite, haré por escribir un post en el que cuente mis impresiones del Festival Sonorama 2010 cuando vuelva; pero hoy, a unos días de este, voy a pasar revista a los grupos que más ganas tengo de ver una vez esté allí. Sería genial que en los comentarios añadierais vuestras propuestas, opiniones y expectativas.

The Sounds

Tocan el viernes. En realidad, ellos son el motivo que me lleva al Sonorama. Se trata de una de esas bandas que hace que me pregunte una y otra vez por qué demonios me gusta tanto el rock sueco. Con excepciones, son un grupo alegre y divertido, cuya música te llena de fuerza y de ganas de divertirte y vivir a tope. Rock muy eléctrico con una peculiar voz femenina que cuenta divertidas historietas de amor y sexo. En los últimos meses me han acompañado mucho y tengo grandes esperanzas puestas en su directo, del cual me han dicho que, si realmente me gusta el grupo, me divertirá muchísimo. Supongo que se centrarán en las canciones de su último disco, Crossing The Rubicon, lo cual es genial, porque a mi ese disco me encanta. Os dejo con la primera canción de este disco: imprescindible sonreír al oírla.

The Raveonettes

Otro grupo del Norte, en este caso, de Dinamarca. Sus primeros discos fueron bastante ruidosos, pero In And Out Of Control les ha llevado a lugares más poperos. La verdad es que para la cantidad de distorsión que tienen sus discos anteriores, me gustan bastante, pues en la mayoría de las canciones se puede adivinar una melodía, un hilo conductor al que no cuesta agarrarse. No obstante, el último disco es luminoso y muy muy fácil de oír. El Señor Lobo dice que los vio hace unos años en el FIB y que en directo suenan mucho mejor que enlatados. El sábado ambos podremos ver cuánto de cierto tiene su afirmación.

Delorean

Una gran banda de (electro)pop nacida aquí, en la Piel de Toro. Llevan haciendo música desde el 2000 y cada nuevo disco que han publicado ha sido mejor que el anterior. El último, Subiza, me parece redondo. Realmente me muero de ganas de verlos porque me transmiten mucha energía pero, a la vez, serenidad. El sábado cerrarán el escenario principal y ahí estaremos para disfrutarlo.

The Pains of Being Pure at Heart

Solamente tienen un álbum (homónimo), pero con él se han hecho un hueco en el panorama internacional. Llevan varias semanas recorriendo la geografía española dando conciertos. Son muy muy poperos, fáciles de escuchar, pero apuntan maneras de calidad. Tocan el viernes, justo antes de The Sounds, y creo que va a ser una actuación que merecerá la pena.

Seguro que de los planes a lo que acabe pasando realmente habrá una distancia infinita: las carpas y los escenarios secundarios estarán llenos de grupos y DJ’s a los que seguro que merecerá la pena prestar atención. No obstante, acabo el post con un par de links: el primero, a una pequeña lista de reproducción de Youtube con algunos vídeos de los artistas que he mencionado. El segundo, una lista de reproducción de Spotify creada por la gente del propio festival que recopila discos de prácticamente todos los grupos del cartel. ¡Os cuento a la vuelta!

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