Sigue acercándose el buen tiempo y los festivales están cada vez más cerca. Ya revisamos hace unas semanas a las bandas más prometedoras del SOS4.8 y algunas personas preguntaron por Twitter si haríamos un post similar con el Primavera Sound. Es complicado estudiarse un cartel de unas dimensiones tan enormes como las del Primavera Sound y además hay que tener en cuenta que este post ha sido preparado por una sola persona. Como el cartel es enorme, explico someramente cómo lo he hecho: he utilizado la lista oficial del Primavera Sound en Spotify para ir escuchando, uno a uno, todos los grupos incluidos en ella. Si al cabo de dos canciones la cosa me llamaba la atención, profundizaba. Si no, pasaba al siguiente. Así han salido casi tres decenas de bandas que me parecen más o menos interesantes de cara al Primavera (aquí hay una lista de Spotify con todos los grupos que voy a recomendar en este post), pero siempre hay que tener en cuenta que hay un sesgo personal muy importante: a mi me gusta mucho el indie, la música instrumental y el post-rock y mis recomendaciones tiran especialmente hacia esos lados. El Primavera tiene, por ejemplo, una sección nada desdeñable de rock bastante duro que a mi se me escapa por completo y de la que no recomiendo nada. De nuevo, es un post muy (demasiado, tal vez) sesgado. En cualquier caso, vamos con las generalidades para empezar:
- Nombre: Primavera Sound

- Web oficial: www.primaverasound.es
- Ubicación: Barcelona, Parc del Fòrum
- Precio: Abonos agotados, nueva remesa a la venta el 7 de mayo. Abono normal 250€ y abono VIP a 375€. Entradas de día a 80€ aún disponibles.
- Camping: No.
- Lista de Spotify.
- Cabezas de cartel: Blur, My Bloody Valantine, Phoenix, The Postal Service, The Jesus and Mary Chain, Nick Cave and the Bad Seeds.
- Crónicas de años anteriores: Ninguna.
Cabezas de cartel
Empezamos por la parte fácil. La verdad es que el Primavera es un festival van mastodóntico que no hay ni un solo cabeza que no merezca la pena. Eso sí, algunos te pueden interesar un poco más que los otros, pero todos son monolitos de primera categoría. Por desgracia en el Primavera los escenarios secundarios no paran cuando los cabezas tocan en el principal, y eso fuerza a uno a elegir. Como digo, todos lo cabezas son de absoluta primera línea, pero si tal vez tuviera que elegir algo que no me perdería por nada del mundo sería a Blur, puesto que nunca los he visto y su directo es poco menos que legendario, y especialmente porque tocan un palo, el britpop de los 90, que es del que bebe gran parte de mi acerbo musical; y por otro lado el de The Postal Service, aunque este me produce sentimientos encontrados. Me produce mucha alegría la idea de ver a The Postal Service en directo, pero me produce una cantidad casi equivalente de rabia pensar que es para interpretar, una vez más, el Give Up de 2003, que no sea porque haya material nuevo sino que se trate de un mero revival de un material que ya es de sobra conocido. De nuevo, si tuviera que elegir algo de entre los cabezas, sería esto, pero todos, sin excepción, son imprescindibles.
Electrónica
En este género mi corazón tiene un grupo absolutamente favorito que recomendar a cualquiera que vaya a ir al Primavera Sound: que nadie se pierda a los británicos Hot Chip. Y lo sé porque los vi hace un año desde el más absoluto escepticismo (sus discos me parecen buenos en general pero me cuesta escucharlos enteros del tirón, es decir, que me aburren) y su directo me dejó boquiabierta. Y dejar a alguien a quien ni le van ni le vienen tus discos, literalmente, sin habla, no es moco de pavo. En serio, son divertidos, son bailongos, son buenos músicos y los temas que en estudio se me hacían largo en directo me parecían irreprochables. Un acierto garantizado.
Por supuesto, hay otro par de nombres imprescindibles por las modas de nuestros días: los Crystal Castles, que siguen paseando pletóricos su tercer y aclamado álbum con su hipnótico barullo de luces y sonidos; y Swan, que maravillaron a todo el que pudo verlos en el Primavera Club con su estruendosa tormenta. Fuera de la moda, pero interesantísimos (ya los marqué como uno de los grupos más interesantes del SOS4.8) son los The Suicide Of Western Culture, de modo que no me queda más remedio que considerarlos una buena apuesta por exactamente lo mismos motivos que expuse hace un par de semanas: son rock electrónico con influencias de grandes bandas de post-rock, sonido muy contundente y la promesa de un directo apabullante.
Hasta aquí las cosas que ya conocía y que me parecían interesantes en este género. Del estudio del cartel ha surgido algún otro grupo más: el primero, Fuck Buttons, electrónica un poquito más allá del chill out, de cortes épicos y atractivos. En una línea similar y para un momento algo menos explosivo también ha captado mi atención Jupiter Lion: suenan adecuados para un momento algo menos histérico que los grupos que he mencionado al principio, pero me da la impresión de que pueden producir una atmósfera diferente y bastante compleja.
Ambiental, instrumental, experimental y post-rock
Parece un epígrafe demasiado amplio, pero es que lo he escrito pensando en unos absolutos imprescindibles de esta edición del Primavera: Dead Can Dance, que se encuentran en estado de gracia tras su esperado regreso y que por su larga y variada trayectoria se han convertido en un concierto imprescindible para cualquiera a quien le guste la música, sin adjetivos que adornen a esa palabra. Dicho esto, entra en juego un grupo nacional que se antoja imprescindible para todo aquél al que le gusten el género instrumental y el post-rock: Toundra, que no reciben más que alabanzas tanto por su tercer disco como por su dilatada gira, que está pisando prácticamente todos los rincones de España. Contundencia sin concesiones pero con una carga emocional brillante. De nuevo, imprescindibles.
Pero, dejando los grandes nombres aparte, he encontrado algunas cosas de música instrumental realmete interesantes en el cartel de este Primavera. El primero es el pianista Nils Frahm, que dibuja melodías delicadas pero bellísimas sin necesidad de más instrumentos. Tiene cierto regusto a compositores orientales como Joe Hisaishi o Yiruma. Lo recomendo puesto que en un festival tan diverso no todo tienen por qué ser saltos, brincos y alaridos: un momento para la reflexión y la calma nunca está de más. Tirando también hacia el género del post-rock he encontrado a Do Make Say Think, aunque desde una perspectiva mucho menos dura que la que ofrecen los mencionados Toundra. Confieso que no conocía a este grupo a pesar de mi afición al género y me han parecido extraordinarios por su rock sin palabras pero sin necesidad saltar hacia los guitarreos frenéticos y distorsionados que a veces invaden el género: un post-rock de líneas muy limpias y melódicas que merece la pena explorar.
Rock
No cabe duda que los auténticos reyes en este género serán My Bloody Valantine y Nick Cave and the Bad Seeds, pero la inmensidad del cartel del Primavera Sound ofrece un sinfín de propuestas en el género. Una de las primeras que me resultan atractivas es Bob Mould, miembro de los desaparecidos Hüsker Dü y que ya cuenta con una dilatada carrera en solitario a sus espaldas. Rock sucio, algo garagero pero con la oportunidad de escuchar a un guitarrista y compositor bien capacitado. Además, a pesar de que este señor ha cosechado cierto renombre en los países anglosajones, no es muy conocido en nuestro país y por lo tanto las ocasiones de verle no son muy numerosas. Siguiendo un poco en la línea de las viejas glorias americanas del género entrarían gente como Dinosaur Jr. y The Breeders, ambas bandas surgidas al calor del grunge de los 80 estadounidenses y con un buen puñado de temas reconocibles por la mayoría de los aficionados a la música que, sin duda, a mi me suenan la mar de prometedores. Dos bandas que también haría por ver.
Pasando a grupos un poco menos canosos, encuentro muy atractiva la propuesta de Guards, con un poquito de noise rock pero sin ramalazos oscuros, con una vocación divertida y sin demasiadas estridencias. No conocía a este grupo y han captado mi atención desde el primer momento, de manera que no dudaría en darles una oportunidad, que para eso están los festivales. Un sonido no demasiado diferente es el de los británicos Peace, que cuentan solamente con un disco en el mercado pero que me ha parecido muy destacable. Un sonido enmarcado en el rock que han puesto de moda The Vaccines en las islas británicas aunque con un aire algo más juvenil. Me recuerdan un poco a TOY o Spector. Interesantes. Y si esto que he mencionado te llama la atención, pues tampoco has de perderte a la banda de rock de Jersey, Titus Andronicus, con su punk gritón pero simpático; los también estadounidenses y algo clasicotes, The Babies, con un sonido por momentos surfero y californiano; los algo más acelerados Aliment que, directamente, te gustarán si te gustan The Vaccines; o Bored Spies que, aunque solo cuentan con dos temas, suenan contundentes y cuanto menos curiosos.
Indie folk
El rock, los bombos, el guitarreo y la distorsión están muy bien, pero el Primavera también cuenta con un buen número de artistas más tranquilos que se encuentran entre el indie, el folk y el pop y que practican unas líneas más tranquilas y relajadas en sus composiciones. De los grandes nombres parece que encajarían en esta descripción James Blake y Band of Horses, pero no comparto la fascinación que siente gran parte del mundo por el primero, y a los segundos los vi hace un par de años en una intervención algo decepcionante en un festival. No es que no los recomiende: ambos están muy de moda. Pero para mi no serían una prioridad. En cambio me resulta mucho más cautivador el cantautor estadounidense Adam Green o las tranquilas líneas que dibujan los algo más electropoperos Hal Flavin. Aunque, sin lugar a dudas, de todos estos sonidos el que más me atrae es el de la cantautora británica Daughter, de la que ya he hablado un par de veces en este blog y que, puesto que no tiene pinta de venir a visitar España, no me perdería la oportunidad de verla en directo. Aunque solo sea por ver si toca la versión del nuevo Get Lucky de Daft Punk que difundió ayer por las redes sociales.
Pero puede que el descubrimiento más agradable en este género a lo largo del estudio del cartel ha sido el de Kurt Vile, que me recuerda muchísimo por un lado a los geniales Girls y, por otro, tiene un perfecto sabor al rock americano de Springsteen, aunque filtrado con un halo de cantautor tranquilote que no queda del todo fuera de lugar. A este no me lo perdería porque me ha encantado. En una línea similar también de belleza e indie tranquilo creo conveniente recomendar a los alegres The Sea and the Cake; a los portugueses Paus, con sus composiciones delicadas y etéreas y a la psicodelia australiana de Tame Impala, que está muy de moda y un festival como este parece brindar una gran oportunidad para comprobar si llega agua el ruidoso río de sus admiradores. Para terminar, un poco de country-pop en femenino de la mano de la cautivadora voz de Neko Case: siento debilidad por las pelirrojas, las chicas americanas que cantan country melancólico y por las voces bonitas. Neko Case posee todas estas cosas y me por ello entraría en mi lista de imprescindibles.
Conclusiones
El cartel del Primavera cuenta con unos 150 grupos. Es decir, es monstruoso. Es casi imposible no encontrar cosas interesantes en él y, muy probablemente, las mías no tengan nada que ver con las tuyas. Pero bueno, lo he hecho lo mejor que he podido. Para cerrar, dejo aquí al final una lista de Spotify con la selección de grupos que me han parecido interesantes, por si alguien pudiera encontrarle utilidad. Por lo demás, ya solo queda desear a todos los asistentes al que sin duda es ya uno de los más importantes de Europa, un feliz festival.





































