¿Qué puede ser más duro que elegir cinco discos de un año para unos locos de la música? Pues quedarse con cinco conciertos, solamente cinco, cuando todo lo que de nuestro sueldo no va al alquiler y la comida suele destinarse a la música en directo. Es complicadísimo elegir, pero en parte ahí está el mérito: no queremos hacer listas tan largas que se conviertan en simples enumeraciones de todo lo que hemos visto y oído a lo largo del año. Los que elijamos serán los más brillantes de muchos, muchos momentos geniales de 2012. Empezamos.
The Lost Dreamer
Lo confieso, no voy a poder evitar hacer trampa. Llevo semanas echando cuentas y por mucho que lo intente me salen 7, no 5. Y son imprescindibles. El problema es que hay una explicación: estuve unos meses viviendo en el Reino Unido y pude cazar el inicio de la temporada festivalera británica. Y claro, se pueden ustedes imaginar. Ya solo con uno de los festivales en que me metí, lleno la lista. Además, tampoco me parece del todo justo llenar la lista de conciertos que no se han producido en España. Así que a ver cómo salvamos los muebles en un año en el que he visto a Placebo tres veces, por fin he cazado a Bruce Springsteen (aunque no en su mítico concierto de Madrid), me he metido en cuatro festivales en Inglaterra y otros tantos en España, me he ahogado bajo la lluvia madrileña viendo a Primal Scream, he aborrecido a Bob Dylan, he bailado viendo a Lauryn Hill, fotografiado a Suede y coreado el Walk Away de Franz Ferdinand en medio de un parque londinense.
1. Isle Of Wight Festival, Inglaterra (te lo contamos aquí, aquí y aquí): Aquí va mi trampa. Pero es que no me cabe duda: mi evento musical del año fue el Festival de la Isla de Wight, al sur de Inglaterra y que es uno de los más grandes del país. Un infierno de lluvia y barro en el que viví dos de los mejores conciertos de mi vida: el de Tom Petty and the Heartbreakers y el de Pearl Jam, dos formaciones que si bien me eran concidas, no me esperaba ni de lejos tan grandes ni emocionantes. El primero por su insultante virtuosismo, su serena alegría, su capacidad para medir los tiempos de su actuación… su, en fin, alma y maneras de gigante, clase indiscutible en el directo y complicidad con toda su banda. Los segundos… ¿qué decir de Pearl Jam? Si estuve horas de pie bajo la lluvia esperando a que Eddie Vedder saltara al escenario rodeada de unos fans irlandeses e italianos de la banda estadounidense y que, nada más empezar, me di cuenta de que aquel iba a ser uno de los conciertos de mi vida. Que no paró de llover en las dos horas de concierto, que el dolor de piernas y el cansancio eran insoportables y, aún así, daba igual, porque la detallista emoción dibujada por la banda hizo que se me saltaran las lágrimas en varios momentos de la actuación. Pero el festival no fue solo eso: el portentoso directo de Elbow, que descubrí como uno de los más brillantes de Inglaterra, o ver a una formación de leyenda como Madness darlo todo fueron una experiencia memorable que planteo repetir. A pesar del barro.
2. Arctic Monkeys, Palacio de los Deportes, Madrid (te lo contamos aquí): Por una vez estoy de acuerdo con la redacción de Habla Tu Música: para mi el concierto del año en Madrid ocurrió nada más empezar el año. El huracán que desplegaron los Arctic Monkeys en el Palacio de los Deportes me volvió loca, me hizo bailar y cantar y todavía me hace feliz cada vez que pongo cualquiera de los discos de los Monos y recuerdo el abrumador directo con el que nos invadieron. Imbatibles, divertidos, imparables y, sobre todo, con un virtuosismo y una calidad de sonido que quitaron el hipo.
3. God Is An Astronaut, Sala Arena, Madrid (te lo contamos aquí): En este caso tampoco hay dudas, puesto que la formación de rock instrumental irlandesa aterrizó en Madrid con unas dosis de belleza y potencia a partes iguales que superaron todas mis expectativas. God Is An Astronaut se comportaron como verdaderos dioses sobre el escenario, con una compenetración perfecta y una calidez y conexión con un público al que se le caía la baba que ya es de por si difícil de ver en bandas de rock convencionales. Una locura, una belleza que me puso los pelos como escarpias desde la primera nota hasta la última. Viva el post-rock.
4. Bon Iver, Palacio Vistalegre, Madrid (te lo contamos aquí): Tenía muchísimas esperanzas depositadas en el directo de Justin Vernon y su banda… y no me decepcionaron. A pesar de que el recinto auguraba lo peor, todo fue sobre la seda: el único “pero” de la actuación fue la impresión de cierta falta de espontaneidad pero me parece francamente anecdótico. Me pareció muy hermosa la reinvención para el directo en grandes recintos del estilo musical de Bon Iver, reconvertido en un rock que, sin dejar las texturas íntimas, suena mucho más sólido y contundente. El dios etéreo del frío estadounidense se hizo real ante nosotros, y mereció muchísimo la pena esperarle.
5.- Regina Spektor, Teatro Circo Price, Madrid (te lo contamos aquí): Una mujer a la que seguía hace años y a la que nunca había tenido ocasión de ver. En una palabra: conciertazo. Los pelos de punta desde que empezó a entonar Ain’t No Cover a capella hasta que dio la última nota en su piano: Regina Spektor es un portento de dulzura, experiencia sobre las tablas, de voz y de carisma. Lo tiene todo, porque encima en vivo es todavía mucho más guapa de lo que parece ya de por si. Su concierto fue una delicia a pesar de que su último disco no haya sido el mejor de su carrera, y quedará grabado en mi memoria durante muchos años.
Lebonloup
Un festival y un buen puñado de conciertos. Un bagaje del que elegir que no ha estado mal, aunque comparado con los periplos de los compañeros es casi una broma. Me he perdido unos cuantos, pero de los que hay estos son los mejores, escogidos de entre una mixtura de calidad, repertorio, sonido y por supuesto, ánimo propio.
1. Anathema, Joy Eslava, Madrid (te lo contamos aquí): Enormes ganas de verles tras ocho años, enormes ganas de paladear su nuevo disco en directo, autosugestión total, y pese a que me tocó un rincón infame del local, el concierto cubrió de sobra mis expectativas. Dos horas de recital desgranando un repertorio sensacional, algo volcado en los últimos tiempos, ofrecido con entrega de los músicos y complicidad del público. El único pero, el perderme la actuación acústica que ofrecieron posteriormente. Una de esas citas que no se olvidan y que te dejan marcando los días para volverlo a vivir.
2. The Cure, BBKLive, Bilbao (te lo contamos aquí): Son mi banda tótem y con eso lo digo todo, y sin embargo mi poca parcialidad inicial queda justificada de algún modo ante el espectáculo reconocido por no militantes que supone ver a esta leyenda viva en directo. La entrega de Robert Smith, al que desde hace años se le ve feliz como nunca encima de un escenario, certificando sus palabras acerca de que es el único motivo que le mantiene en la música, las tres horas de concierto, y el detallazo del ya conocido mini-acústico que se marcó tras el gran retraso por problemas técnicos, son garantía de conciertazo, si encima son tus favoritos, pues poco queda que añadir, salvo que con un repertorio ligeramente distinto hubiesen estado en mi Top 1.
3. Chameleons Vox, Sala Arena, Madrid (te lo contamos aquí): Otro nombre, media formación original. Los más puristas reniegan que este combo sea representativo de los Chameleons. Cierto que faltan genios a las guitarras, pero lo que queda con Mark Burgess al frente, y los reclutas nuevos, dieron la talla en repertorio, en ejecución y en una entrega propia de unos chavales que hace tiempo que no son. Muy emocionante, una especie de túnel del tiempo para todos aquellos que nunca pudimos ver a los originales, aquellos que se ganaron un culto minoritario y férreo en los ochenta.
4. Garbage, BBKLive, Bilbao (te lo contamos aquí): Estaba allí por curiosidad. Era uno de los grandes nombres del cartel y nada que me sugiriese más en otro escenario. Les tengo estima pero me costaría seleccionar más de cinco temas suyos que llevarme al fin del mundo (y mira que necesitaría un arcón). De modo que quizá por no esperar demasiado me vi sorprendido, no ya por la virtuosidad de los músicos, que ya figura en su caché, la que me dejó impactado fue la Manson, estupendo chorro de voz, sensacional actitud y complicidad con la audiencia, y encima sin perder un tono entre tanto movimiento. Un gran concierto.
5. The Diesel Dogs, Sala El Sol, Madrid (te lo contamos aquí): Un concierto pequeñito, de esos en los que te juntas con los amigos y amigos de amigos y llenas la sala, y como pasa muchas veces gran sorpresa y muchas preguntas al salir. Estos “veteranos” se marcaron un recital rockero con ruido, sudor y escupitajos, como debe ser. Luego en frío es cuando viene el cabreo al ver que las grandes plazas las llenan una y otra vez los mismos acomodados del panorama nacional y que poquitos son los que se atreven a dar protagonismo a nombres menos caídos en gracia, y ya da igual que estés dando tus primeros pasos, los hay que ya tienen pelos en la entrepierna. Al final, lo alternativo también se acomoda y torna conservador, como todo. ¡Viva el rock!
Sentencia
No nos podemos quejar, 2012 nos ha traído muchos y muy buenos conciertos, pero entre ellos ha habido algunos realmente memorables. En este caso la elección es sencilla, pues cinco de las actuaciones que hemos presenciado han estado claramente un nivel por encima del resto tanto en calidad como en intensidad. Las recordamos ahora, pero estamos seguros de que volveremos a hacerlo en numerosas ocasiones en el futuro.
1.- Metallica, Sonisphere Getafe (te lo contamos aquí): La anunciadísima gira de celebración del vigésimo aniversario del mítico Black Album tardó algo más de la cuenta en pasar por nuestro país, pero sin duda la espera mereció la pena. Cuando James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo se suben a un escenario, todo lo demás pasa a un segundo plano, y suelen deleitarnos con actuaciones intensas, precisas y efectivas a partes iguales. Pero es que en esta ocasión había algo más. Conscientes de lo que estaban celebrando, los cuatro miembros del grupo comparecieron en Madrid el pasado mes de Mayo más unidos que de costumbre, con un Hetfield rejuvenecido que disfrutaba y hacía disfrutar como nunca y una colección de canciones que ya forma parte de la historia de la música. Los que estuvimos allí fuimos plenamente conscientes de estar viviendo algo histórico y Metallica estuvo como siempre a la altura de las circunstancias.
2.- Sebastian Bach, Sala Caracol (te lo contamos aquí): En un año en el que recibimos la visita de los Cuatro Jinetes resulta harto complicado que cualquier otra actuación les supere, pero en este 2012 la aparición inesperada de un viejo héroe olvidado ha estado todo lo cerca que se puede estar de lograrlo. Sebastian Bach, antiguo vocalista de Skid Row, convirtió lo que en principio iba a ser un concierto más de presentación de otro intrascendente disco en solitario de una vieja gloria en una desenfrenada y legendaria orgía de ROCK con mayúsculas. Algo fuera de lo común sucedió aquella noche de Junio en la que Bach contagió su locura a un puñado de nostálgicos que de repente se vieron poseidos de nuevo por el espíritu de la auténtica “youth gone wild”. Nosotros estuvimos allí y nos sentimos tremendamente afortunados por ello.
3.- Arch Enemy, La Riviera (te lo contamos aquí): También tardaron algo más de la cuenta los suecos Arch Enemy en traer el desfile de sus Legiones del Caos hasta Madrid, pero cuando por fin llegaron el pasado mes de Octubre lo hicieron pisando con fuerza descomunal. Con la máquina perfectamente rodada y engrasada, la banda de Michael Amott lució en todo su esplendor, liderada por una apabullante Angela Gossow que lo dio todo sobre el escenario y supo sacar lo mejor de un público plenamente entregado a la causa. La exhibición de guitarras que se marcaron Amott, Cordle y D’Angelo y la ejecución magistral de “The Day You Died”, entre otras, serán recordadas por mucho tiempo.
4.- Hamlet, Joy Eslava (te lo contamos aquí): Otros que cada vez que sacan disco o se suben a las tablas opositan directamente a los primeros puestos de los mejores del año son los madrileños Hamlet. El concierto que impartieron el pasado mes de Marzo en la Joy, aparte de en DVD, quedó para siempre grabado en la memoria de cuantos tuvimos la oportunidad de asistir gracias a la enconada entrega de estos maestros de la escena nacional. Con un sonido extremadamente cuidado y pulido presentaron temas de su potentísimo último álbum, “Amnesia”, a la vez que repasaron algunos de sus clásicos imperecederos, sin olvidar incluir sorpresas. Molly volvió a dejar huella en nuestras retinas con sus movimientos incansables y la banda destiló lo mejor de sí en una noche que no hizo sino afianzar nuestro sentimiento de privilegio y orgullo por tenerlos como vecinos. Contamos ya los días para la próxima cita, anunciada para Abril de 2013.
5.- Judas Priest, Palacio Vistalegre (te lo contamos aquí): Quienes tuvimos la desgracia de perdernos la gira de despedida de Judas Priest el pasado año recibimos con júbilo la noticia de que 2012 nos brindaría una nueva oportunidad de decir adiós a estos auténticos dioses del heavy metal. Lo que no esperábamos era que los talluditos genios británicos nos elevaran a semejante nivel de intensidad cuando se suponía que estaban a punto de retirarse. Rob Halford demostró que el tiempo no ha mermado su proverbial capacidad de alcanzar los agudos más inverosímiles, y la banda sacó todo el partido a un completísimo repertorio que repasó los mejores momentos de su carrera. Después de que mostraran un nivel tan superior al de la mayoría de grupos actuales, solo nos queda confiar en que se replanteen su jubilación.




























