Archivo de tags | "garbage"

Tags: , , , , , , , , , ,

La mejor versión de Garbage

Publicado en 13 mayo 2013 por

No fue ni por sorpresa ni por casualidad. La sorpresa ya la habían dado en 1995; y una colección de 12 temas de escuadra y cartabón, en los que todos son 12 hitazos como 12 soles (este disco llego a dar de sí hasta 6 singles) no se hace por casualidad, sino que surge del talento, la dedicación y el perfeccionismo de cuatro músicos que se hacían (y afortunadamente vuelven a hacerse) llamar Garbage. Ese sábado 11 de mayo su segundo álbum, Version 2.0 cumplió sus primeros 15 años. Una adolescencia para un disco que, si cabe, ha mejorado con los años y que impregnó, precisamente, la adolescencia de quien escribe estas líneas.

garbage01

Su debut homónimo había sido un auténtico pelotazo para ser los inicios de cualquier banda, aunque entre sus componentes se encontraran productores de renombre de la onda rockera y grunge de la primera mitad de los 90 estadounidenses. Version 2.0 es un disco trazado milimétricamente para triunfar, para gustar, para tomar el mapa sonoro que habían trazado en 1995 y extraer a través de ello lo mejor de si mismos. Sé que hay gente que piensa que el mejor disco de Garbage es el primero: siendo un buen trabajo, a mi no me parece ni de lejos tan redondo como el que nos ocupa hoy. Y es que opino que Version 2.0 fue y será (mucho tienen que cambiar las cosas para que esto cambie) el mejor disco de Garbage.

El disco empezó a grabarse en 1997 y fue el primero de la banda en el que Shirley Manson se encargó de la mayoría de las letras de los temas que lo componen. Se publicó en mayo de 1998 pero el primer single, Push It, ya se había colocado en diversos puestos de los top 10 de los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y la gran parte de Europa, España incluida. La crítica a ambos lados del Altántico lo recibió con calidez, siendo el notable alto la calificación que más se repetía. Durante 1998 Version 2.0 alcanzó el número uno en las listas de ventas del Reino Unido (su predecesor no lo había conseguido), Francia, Bélgica y Nueva Zelanda; quedándose en el top 10 de ventas en varios países europeos, aunque en Estados Unidos no pasó del decimotercer puesto.

garbage02Siendo Push It, el single de presentación del disco, un tema poderoso, oscuro y perturbador, más difícil de olvidar es el videoclip que lo acompañaba, que acentuaba las facetas más desquiciantes y bizarras del tema mediante la inclusión de elementos del terror tradicional, diversos tipos de película que añadían un toque muy curioso y dinámico a la grabación y, entre todo esto, el divino toque sensual que le daba la Manson a todo lo que tocaba por aquel entonces. El videoclip de Push It generó bastante expectación y, aunque estuvo nominado a algunos premios, no acabó obteniendo ninguno.

Las semanas transcurrieron y llegó el momento en el que Garbage vinieron a Europa para incorporarse a la temporada de festivales veraniegos. El single que acompañó a la banda en este momento fue I Think I’m Paranoid, tal vez uno de los temas más comerciales y accesibles para el gran público de todo el disco que, sorprendentemente no cosechó tanto éxito como su predecesor. En realidad, el único país en el que I Think I’m Paranoid llegó al número uno de las listas de éxitos fue… ¡España! Era octubre del 98 y lo hizo desbancando al (agárrense) Depende de Jarabe de Palo y siendo seguido por algún tema de Ella Baila Sola (no bromeo).

Similar recepción tuvo Special en otoño de aquel año y cuando ya parecía que no se iba a poder sacar más chicha del álbum, When I Grow Up lo volvió a poner en el candelero ya en enero del año siguiente. De nuevo, sin una relevancia tan clara como Push It, este cuarto single sonó con fuerza en Estados Unidos y Reino Unido, ofreciendo de nuevo una faceta más comercial y fácil de escuchar por parte de las masas de Garbage que, sinceramente, no era la que imperaba en el Version 2.0. No obstante, When I Grow Up sigue siendo un tema vibrante, divertido, saltarín y al que los años le han sentado divinamente.

Casi inmediatamente después uno de los temas más pausados de Version 2.0, The Trick Is To Keep Breathing, también fue lanzado como single pero sin el más remoto éxito. Tal vez se guardó el mejor tema para el final, a sabiendas de que You Look So Fine no contaba con la pegada de muchos de los temas del álbum, pero sí una indudable carga emocional que sorprende al oyente al final del disco con un tema puramente romántico, tierno y enternecedor después del duro bombardeo al que se le ha sometido durante todo el disco. Probablemente sea mi canción favorita de Garbage.

Con esto, entre conciertos, canciones para películas de James Bond, y algunos premios, el éxito de Version 2.0 se fue apagando. Garbage nunca acabaron de volver a la normalidad tras aquello: su tercer álbum, además de tener la mala suerte de publicarse menos de un mes después de los ataques del 11 de septiembre, sencillamente no estaba a la altura. La crítica fue entre tibia y fría y acabó llevándoles a un largo proceso de separación del que no empezaron a resurgir hasta el año pasado, con un disco bastante razonable y una gira que demostró que volvían a estar en plena forma. De hecho, no se descarta que este año publiquen un nuevo trabajo. A ver si es verdad y se dejan ver por estas tierras con un poquito más de frecuencia.

2 Comentarios

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Los mejores conciertos de 2012

Publicado en 22 diciembre 2012 por , y

¿Qué puede ser más duro que elegir cinco discos de un año para unos locos de la música? Pues quedarse con cinco conciertos, solamente cinco, cuando todo lo que de nuestro sueldo no va al alquiler y la comida suele destinarse a la música en directo. Es complicadísimo elegir, pero en parte ahí está el mérito: no queremos hacer listas tan largas que se conviertan en simples enumeraciones de todo lo que hemos visto y oído a lo largo del año. Los que elijamos serán los más brillantes de muchos, muchos momentos geniales de 2012. Empezamos.

conciertos_2012

The Lost Dreamer

Lo confieso, no voy a poder evitar hacer trampa. Llevo semanas echando cuentas y por mucho que lo intente me salen 7, no 5. Y son imprescindibles. El problema es que hay una explicación: estuve unos meses viviendo en el Reino Unido y pude cazar el inicio de la temporada festivalera británica. Y claro, se pueden ustedes imaginar. Ya solo con uno de los festivales en que me metí, lleno la lista. Además, tampoco me parece del todo justo llenar la lista de conciertos que no se han producido en España. Así que a ver cómo salvamos los muebles en un año en el que he visto a Placebo tres veces, por fin he cazado a Bruce Springsteen (aunque no en su mítico concierto de Madrid), me he metido en cuatro festivales en Inglaterra y otros tantos en España, me he ahogado bajo la lluvia madrileña viendo a Primal Scream, he aborrecido a Bob Dylan, he bailado viendo a Lauryn Hill, fotografiado a Suede y coreado el Walk Away de Franz Ferdinand en medio de un parque londinense.

1. Isle Of Wight Festival, Inglaterra (te lo contamos aquí, aquí y aquí): Aquí va mi trampa. Pero es que no me cabe duda: mi evento musical del año fue el Festival de la Isla de Wight, al sur de Inglaterra y que es uno de los más grandes del país. Un infierno de lluvia y barro en el que viví dos de los mejores conciertos de mi vida: el de Tom Petty and the Heartbreakers y el de Pearl Jam, dos formaciones que si bien me eran concidas, no me esperaba ni de lejos tan grandes ni emocionantes. El primero por su insultante virtuosismo, su serena alegría, su capacidad para medir los tiempos de su actuación… su, en fin, alma y maneras de gigante, clase indiscutible en el directo y complicidad con toda su banda. Los segundos… ¿qué decir de Pearl Jam? Si estuve horas de pie bajo la lluvia esperando a que Eddie Vedder saltara al escenario rodeada de unos fans irlandeses e italianos de la banda estadounidense y que, nada más empezar, me di cuenta de que aquel iba a ser uno de los conciertos de mi vida. Que no paró de llover en las dos horas de concierto, que el dolor de piernas y el cansancio eran insoportables y, aún así, daba igual, porque la detallista emoción dibujada por la banda hizo que se me saltaran las lágrimas en varios momentos de la actuación. Pero el festival no fue solo eso: el portentoso directo de Elbow, que descubrí como uno de los más brillantes de Inglaterra, o ver a una formación de leyenda como Madness darlo todo fueron una experiencia memorable que planteo repetir. A pesar del barro.

2. Arctic Monkeys, Palacio de los Deportes, Madrid (te lo contamos aquí): Por una vez estoy de acuerdo con la redacción de Habla Tu Música: para mi el concierto del año en Madrid ocurrió nada más empezar el año. El huracán que desplegaron los Arctic Monkeys en el Palacio de los Deportes me volvió loca, me hizo bailar y cantar y todavía me hace feliz cada vez que pongo cualquiera de los discos de los Monos y recuerdo el abrumador directo con el que nos invadieron. Imbatibles, divertidos, imparables y, sobre todo, con un virtuosismo y una calidad de sonido que quitaron el hipo.

god_is_an_astronaut_Niels_Kinsella_arena_20123. God Is An Astronaut, Sala Arena, Madrid (te lo contamos aquí): En este caso tampoco hay dudas, puesto que la formación de rock instrumental irlandesa aterrizó en Madrid con unas dosis de belleza y potencia a partes iguales que superaron todas mis expectativas. God Is An Astronaut se comportaron como verdaderos dioses sobre el escenario, con una compenetración perfecta y una calidez y conexión con un público al que se le caía la baba que ya es de por si difícil de ver en bandas de rock convencionales. Una locura, una belleza que me puso los pelos como escarpias desde la primera nota hasta la última. Viva el post-rock.

bon_iver_4. Bon Iver, Palacio Vistalegre, Madrid (te lo contamos aquí): Tenía muchísimas esperanzas depositadas en el directo de Justin Vernon y su banda… y no me decepcionaron. A pesar de que el recinto auguraba lo peor, todo fue sobre la seda: el único “pero” de la actuación fue la impresión de cierta falta de espontaneidad pero me parece francamente anecdótico. Me pareció muy hermosa la reinvención para el directo en grandes recintos del estilo musical de Bon Iver, reconvertido en un rock que, sin dejar las texturas íntimas, suena mucho más sólido y contundente. El dios etéreo del frío estadounidense se hizo real ante nosotros, y mereció muchísimo la pena esperarle.

regina_spektor_price015.- Regina Spektor, Teatro Circo Price, Madrid (te lo contamos aquí): Una mujer a la que seguía hace años y a la que nunca había tenido ocasión de ver. En una palabra: conciertazo. Los pelos de punta desde que empezó a entonar Ain’t No Cover a capella hasta que dio la última nota en su piano: Regina Spektor es un portento de dulzura, experiencia sobre las tablas, de voz y de carisma. Lo tiene todo, porque encima en vivo es todavía mucho más guapa de lo que parece ya de por si. Su concierto fue una delicia a pesar de que su último disco no haya sido el mejor de su carrera, y quedará grabado en mi memoria durante muchos años.

Lebonloup

Un festival y un buen puñado de conciertos. Un bagaje del que elegir que no ha estado mal, aunque comparado con los periplos de los compañeros es casi una broma. Me he perdido unos cuantos, pero de los que hay estos son los mejores, escogidos de entre una mixtura de calidad, repertorio, sonido y por supuesto, ánimo propio.

anathema_spanish_tour121. Anathema, Joy Eslava, Madrid (te lo contamos aquí): Enormes ganas de verles tras ocho años, enormes ganas de paladear su nuevo disco en directo, autosugestión total, y pese a que me tocó un rincón infame del local, el concierto cubrió de sobra mis expectativas. Dos horas de recital desgranando un repertorio sensacional, algo volcado en los últimos tiempos, ofrecido con entrega de los músicos y complicidad del público. El único pero, el perderme la actuación acústica que ofrecieron posteriormente. Una de esas citas que no se olvidan y que te dejan marcando los días para volverlo a vivir.

2. The Cure, BBKLive, Bilbao (te lo contamos aquí): Son mi banda tótem y con eso lo digo todo, y sin embargo mi poca parcialidad inicial queda justificada de algún modo ante el espectáculo reconocido por no militantes que supone ver a esta leyenda viva en directo. La entrega de Robert Smith, al que desde hace años se le ve feliz como nunca encima de un escenario, certificando sus palabras acerca de que es el único motivo que le mantiene en la música, las tres horas de concierto, y el detallazo del ya conocido mini-acústico que se marcó tras el gran retraso por problemas técnicos, son garantía de conciertazo, si encima son tus favoritos, pues poco queda que añadir, salvo que con un repertorio ligeramente distinto hubiesen estado en mi Top 1.

3. Chameleons Vox, Sala Arena, Madrid (te lo contamos aquí): Otro nombre, media formación original. Los más puristas reniegan que este combo sea representativo de los Chameleons. Cierto que faltan genios a las guitarras, pero lo que queda con Mark Burgess al frente, y los reclutas nuevos, dieron la talla en repertorio, en ejecución y en una entrega propia de unos chavales que hace tiempo que no son. Muy emocionante, una especie de túnel del tiempo para todos aquellos que nunca pudimos ver a los originales, aquellos que se ganaron un culto minoritario y férreo en los ochenta.

Garbage @ BBK 20124. Garbage, BBKLive, Bilbao (te lo contamos aquí): Estaba allí por curiosidad. Era uno de los grandes nombres del cartel y nada que me sugiriese más en otro escenario. Les tengo estima pero me costaría seleccionar más de cinco temas suyos que llevarme al fin del mundo (y mira que necesitaría un arcón). De modo que quizá por no esperar demasiado me vi sorprendido, no ya por la virtuosidad de los músicos, que ya figura en su caché, la que me dejó impactado fue la Manson, estupendo chorro de voz, sensacional actitud y complicidad con la audiencia, y encima sin perder un tono entre tanto movimiento. Un gran concierto.

The Diesel Dogs5. The Diesel Dogs, Sala El Sol, Madrid (te lo contamos aquí): Un concierto pequeñito, de esos en los que te juntas con los amigos y amigos de amigos y llenas la sala, y como pasa muchas veces gran sorpresa y muchas preguntas al salir. Estos “veteranos” se marcaron un recital rockero con ruido, sudor y escupitajos, como debe ser. Luego en frío es cuando viene el cabreo al ver que las grandes plazas las llenan una y otra vez los mismos acomodados del panorama nacional y que poquitos son los que se atreven a dar protagonismo a nombres menos caídos en gracia, y ya da igual que estés dando tus primeros pasos, los hay que ya tienen pelos en la entrepierna. Al final, lo alternativo también se acomoda y torna conservador, como todo. ¡Viva el rock!

Sentencia

No nos podemos quejar, 2012 nos ha traído muchos y muy buenos conciertos, pero entre ellos ha habido algunos realmente memorables. En este caso la elección es sencilla, pues cinco de las actuaciones que hemos presenciado han estado claramente un nivel por encima del resto tanto en calidad como en intensidad. Las recordamos ahora, pero estamos seguros de que volveremos a hacerlo en numerosas ocasiones en el futuro.

1.- Metallica, Sonisphere Getafe (te lo contamos aquí): La anunciadísima gira de celebración del vigésimo aniversario del mítico Black Album tardó algo más de la cuenta en pasar por nuestro país, pero sin duda la espera mereció la pena. Cuando James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo se suben a un escenario, todo lo demás pasa a un segundo plano, y suelen deleitarnos con actuaciones intensas, precisas y efectivas a partes iguales. Pero es que en esta ocasión había algo más. Conscientes de lo que estaban celebrando, los cuatro miembros del grupo comparecieron en Madrid el pasado mes de Mayo más unidos que de costumbre, con un Hetfield rejuvenecido que disfrutaba y hacía disfrutar como nunca y una colección de canciones que ya forma parte de la historia de la música. Los que estuvimos allí fuimos plenamente conscientes de estar viviendo algo histórico y Metallica estuvo como siempre a la altura de las circunstancias.

Sebastian_Bach52.- Sebastian Bach, Sala Caracol (te lo contamos aquí): En un año en el que recibimos la visita de los Cuatro Jinetes resulta harto complicado que cualquier otra actuación les supere, pero en este 2012 la aparición inesperada de un viejo héroe olvidado ha estado todo lo cerca que se puede estar de lograrlo. Sebastian Bach, antiguo vocalista de Skid Row, convirtió lo que en principio iba a ser un concierto más de presentación de otro intrascendente disco en solitario de una vieja gloria en una desenfrenada y legendaria orgía de ROCK con mayúsculas. Algo fuera de lo común sucedió aquella noche de Junio en la que Bach contagió su locura a un puñado de nostálgicos que de repente se vieron poseidos de nuevo por el espíritu de la auténtica “youth gone wild”. Nosotros estuvimos allí y nos sentimos tremendamente afortunados por ello.

Angela, ondeando la bandera de las Khaos Legions 3.- Arch Enemy, La Riviera (te lo contamos aquí): También tardaron algo más de la cuenta los suecos Arch Enemy en traer el desfile de sus Legiones del Caos hasta Madrid, pero cuando por fin llegaron el pasado mes de Octubre lo hicieron pisando con fuerza descomunal. Con la máquina perfectamente rodada y engrasada, la banda de Michael Amott lució en todo su esplendor, liderada por una apabullante Angela Gossow que lo dio todo sobre el escenario y supo sacar lo mejor de un público plenamente entregado a la causa. La exhibición de guitarras que se marcaron Amott, Cordle y D’Angelo y la ejecución magistral de “The Day You Died”, entre otras, serán recordadas por mucho tiempo.

El maestro Molly, impartiendo lecciones 4.- Hamlet, Joy Eslava (te lo contamos aquí): Otros que cada vez que sacan disco o se suben a las tablas opositan directamente a los primeros puestos de los mejores del año son los madrileños Hamlet. El concierto que impartieron el pasado mes de Marzo en la Joy, aparte de en DVD, quedó para siempre grabado en la memoria de cuantos tuvimos la oportunidad de asistir gracias a la enconada entrega de estos maestros de la escena nacional. Con un sonido extremadamente cuidado y pulido presentaron temas de su potentísimo último álbum, “Amnesia”, a la vez que repasaron algunos de sus clásicos imperecederos, sin olvidar incluir sorpresas. Molly volvió a dejar huella en nuestras retinas con sus movimientos incansables y la banda destiló lo mejor de sí en una noche que no hizo sino afianzar nuestro sentimiento de privilegio y orgullo por tenerlos como vecinos. Contamos ya los días para la próxima cita, anunciada para Abril de 2013.

5.- Judas Priest, Palacio Vistalegre (te lo contamos aquí): Quienes tuvimos la desgracia de perdernos la gira de despedida de Judas Priest el pasado año recibimos con júbilo la noticia de que 2012 nos brindaría una nueva oportunidad de decir adiós a estos auténticos dioses del heavy metal. Lo que no esperábamos era que los talluditos genios británicos nos elevaran a semejante nivel de intensidad cuando se suponía que estaban a punto de retirarse. Rob Halford demostró que el tiempo no ha mermado su proverbial capacidad de alcanzar los agudos más inverosímiles, y la banda sacó todo el partido a un completísimo repertorio que repasó los mejores momentos de su carrera. Después de que mostraran un nivel tan superior al de la mayoría de grupos actuales, solo nos queda confiar en que se replanteen su jubilación.

0 Comentarios

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Bilbao BBK Live, sábado: fin de fiesta a la escocesa

Publicado en 18 julio 2012 por , y

No sabemos muy bien por qué, pero el último día del BBK estuvo copado por escoceses que se subieron a los diversos escenarios con más o menos fortuna. A pesar de ser sábado, la afluencia bajó un poquito al no ser las cabezas de cartel tan gigantescas como las de los días anteriores. No obstante, curiosamente, fue el día en el que más música había que ver en los escenarios pequeños, de modo que no paramos de ir de uno a otro. Acabamos nuestras crónicas del BBK animandoos a todos a pasar por nuestra galería de Flickr para rememorar algunos de los mejores momentos del festival. ¡Hasta la próxima!

PS I Love You

Incorporados a última hora, en el escenario más cutre, el día de cartel más flojo y a las 6 de la tarde: lo de PS I Love You en el BBK no podía salir bien. Ya he expresado muchas veces mi adoración por este ruidoso dúo canadiense, pero lo cierto es que esta vez lo tenían casi todo (parece que hasta a ellos mismos) en contra. Ya sabemos que Paul Saulnier y Benjamin Nelson son bastante tímidos, pero el bueno de Paul saltó al escenario hecho un flan: se les veía nerviosísimos, sufriendo mogollón. La palpable ausencia de público y el hecho de que no debíamos ser ni 15 personas las que sabíamos a quién demonios estábamos viendo no debió hacerles sentir mejor: nada comparado con aquél concierto de sonido perfecto y público entregado (porque se les esperaba con ganas) que dieron hace un año en el Día de la Música de Madrid. Si en aquella ocasión la gente enloqueció con Meet Me At The Muster Station, Scattered y, sobre todo, con Facelove; en esta ocasión unas tímidas palmas en los estribillos no bastaban para devolverle la confianza al dúo canadiense (ya comenté ayer que, en general, el público del BBK fue bastante frío y poco dado a los saltos, palmas o bailes).

Para más inri, aunque Death Dreams (2012) suena bien, en directo sus temas palidecen ante los de Meet Me At The Muster Station (2010). Con este panorama, pasado ya el ecuador del concierto, el pobre Paul fue y rompió una cuerda de la guitarra. Quienes estábamos en las primeras filas apreciamos la cara de pánico que se le puso al pobre chico, que si ya lo estaba pasando mal, debió desear que se lo tragara la tierra. Concluyó los punteos del tema con 5 cuerdas (nadie pone en duda que aunque sea tímido, es un guitarrista de la hostia, este chaval) y con un hilillo de voz confesó que no había traído otra guitarra y que tendrían que acabar el concierto antes. Afortunadamente, aquí sí que el público se portó, rompió a aplaudir y Paul hizo de su capa un sayo y tocó un tema más con 5 cuerdas aunque, eso sí, sudando tinta. Afortunadamente, alguien le prestó una guitarra perteneciente a una de las siguientes bandas y PS I Love You concluyeron el concierto mucho mejor de lo que empezaron, sufriendo, sí, pero habiéndose ganado a un público que no pudo más que rendirse ante la obviedad de que los chicos se habían bajado del avión esa misma mañana, tenían pinta de estar agotados y, aún así, sacaron el concierto adelante lo mejor que pudieron.

Rubick

Temprano, y en una desangelada Carpa Vodafone, comenzó el concierto de uno de los grupos que teníamos marcados en rojo como posibles revelaciones del festival. Desde el principio dejaron claro que no se iban a amilanar, y excepción hecha de unos pocos militantes, de esos que se ve de lejos que son familia o colegas, poco a poco fueron animando el cotarro y acumulando gente en el recinto. Todo ello a base de demostrar que no solamente se nutren del brit-pop noventero más evidente para la memoria, si no que además son capaces de irse más lejos y recuperar el punch del rock anglosajón de ambos lados del Atlántico que se hacía en periodos de los años sesenta y setenta. Mucha potencia, actitud, ganas de gustar y velocidad de crucero para esta banda valenciana que nos puso a todos en órbita en un día en el que el cansancio iba haciendo mella. Comentario común: si fuesen de, por ejemplo, Birmingham, ya estarían sonando en todos sitios. Reflexión propia: si explotan bien la vena demostrada en Bandits, probablemente su tema más ecléctico, sonoramente más acorde al momento, y con toda claridad un single perfecto, para conseguir un par de temas en esa línea, pronto oiremos de ellos mucho más, pero por supuesto, que mantengan su espíritu. A seguir dando caña que hace falta.

The View

Otro de los grupitos a los que habíamos planeado dar una oportunidad, sobre todo porque su tercer disco apunta maneras divertidas y porque ser escocés suele ser un buen síntoma. Pero nada, unos chicos muy flojos, a los que el escenario principal se les quedaba manifiestamente grande y saltaron a él con cero ganas para interpretar una sucesión de canciones bastante monótona que solamente entretuvo a los ingleses más borrachos de la audiencia. Por si fuera poco, 15 minutos antes de que agotaran el tiempo que tenían asignado el cantante había perdido totalmente la voz, hasta el punto que las dos últimas canciones fueron un sindios de gallos, ahogos y caras de pánico. El chico acabó pidiendo la hora mientras sus compañeros le decían que no podía ser, que había que acabar el concierto. De verdad, muy cutres y malillos, una pérdida de tiempo, sobre todo teniendo en cuenta lo que estaba sucediendo en el escenario 3.

Pure Love

¡La que armó Frank Carter en el escenario 3!. Ya sabíamos que se esperaba un concierto potente, que luego no fue tanto en cuanto a contundencia de sonido. Probablemente se atemperaron los decibelios viendo los fallos continuos del lugar, pero desde luego resultó de factura impecable, con el guitarrista Jim Carroll apoyado por otro músico a las tres cuerdas además de bajo y batería. Pero lo del cantante fue un plus. Eléctrico, incombustible, pletórico de pulmones e interactivo con el público. Tanto que en apenas un par de canciones ya se había bajado al asfalto para dar el 80% del concierto entre la gente. Si no estabas cerca del corrillo que se arremolinó en torno a él ya no le verías hasta la recta final, quedando la banda, enfundada en negro, como único punto al que mirar en el escenario. Cuando volvió a subir, ya descamisado y mostrando su hipertatuado cuerpo, hizo que la gente, sin muchas más explicaciones, se organizaran en un gran corro central por cuyo espacio interior se desató una loca carrera de fans mientras interpretaban otro tema. El colofón, hacer que los asistentes le coreasen el tema final -creo que es March of the Pilgrims-, prolongándolo hasta cuando no hubo sonido ni gente en las tablas. A esta banda hay que seguirles y ya estamos deseando recibir ese primer disco que se está cociendo, porque además el punk-rock que les conocíamos por un par de adelantos demostró maridar perfectamente con las gotas de soul con que nos deleitaron.

Glasvegas

Lo confieso, me gusta mucho esta banda (también escocesa). Y es por eso que cuando el año pasado hicieron el ridículo más estrepitoso del Día de la Música me cogí un cabreo gigante. De modo que no sabía si pasarme por el escenario 2 a ver qué pasaba o tener la fiesta en paz. Pero no, esta vez no: todos los miembros de Glasvegas saltaron sobre las tablas ya no solo sobrios, sino en plena forma. Desde el primer momento se vio que, aunque el sonido no era nada del otro mundo, los de Glasgow lo iban a explotar de todas las maneras posibles. Y dieron el concierto de Glasvegas que yo siempre había querido ver: intenso, emocionante, con la voz de James Allan perfectamente modulada entre sus gorgoritos impostados y el particular suave tono que gasta este tiarrón del norte.

Por si fuera poco, la calidad del concierto fue ascendiendo, incluyendo un tema nuevo (se dice que su tercer álbum está bastante cerca) y culminando con una última tanda de cinco canciones entre las que se contaban Euphoria Take My Hand o Go Square Go que, literalmente, pusieron al público patas arriba. Fue en este último tramo del concierto de Glasvegas uno de los pocos momentos en los que vi al público del BBK desatarse, saltar, cantar y bailar sin miedo, completamente entregados a una banda que estaba bordando esas pedazo de canciones que tiene. Y el grupo lo notó, sus muestras de agradecimiento eran sinceras y no paraban de sucederse y, sobre todo, a cada alarido del público se hacían más y más grandes. La cosa acabó tan arriba que la propia Shirley Manson empezó su actuación felicitándolos por el conciertazo que acababan de dar. Y no es para menos: hace un año los puse a caer de un burro pero esta vez… esta vez no: fueron todo lo que esperaba de ellos, e incluso un poquito más. No puedo hacer otra cosa que no sea darles las gracias (a pesar de que no tocaran la imprescindible Lost Sometimes) y esperar su tercer disco como agua de mayo.

The Big Pink

Confieso que los vi de rebote. Quise ver si Glasvegas volvían a salir como cubas y repetía las risas que, por no cortarme las venas, me eché en el Día de la Música madrileño del año pasado. Pese a que los escoceses demostraron desde el minuto uno que no era el caso, como luego me confirmarían, partí hacia el escenario 3 por insistencia de un amigo en ver a The Big Pink. Dado que fue un concierto corto y ya estaba en marcha, me perdí el comienzo, suficiente sin embargo para no perderme los puntos calientes y notar que quizá debieran explotar más esa guitarra que abandonan durante medio concierto. Con todo el despliegue de energía de Robbie Furze hizo que la gente se lo pasase muy bien y el concierto tuviese un gancho bastante importante. El electro-rock que practican, a veces tan inspirado en los ochenta, sonar suena mejor en estudio, pero en directo alcanza momentos de esos que contagian al público y dejan con muy buen sabor de boca, como por ejemplo la ejecución de Give It Up o lo sensacional que resultó Hit The Ground (Superman). El final, por supuesto, fue para Dominos.  Pese a que me restregaron lo que sucedía en el escenario 2, no puedo arrepentirme de haber acudido a ver a The Big Pink.

Keane

El concierto de Keane era esperado por diversos motivos. Aquellos chavales que hace casi una década dejaron con la boca abierta a muchos por practicar un pop a base de pianos y ni una sola cuerda -hoy ya incorporan bajo fijo-, y que fueron capaces de arrasar literalmente con un puñado de canciones de esas que melódicamente se quedan a fuego en la memoria de todos, no venían de buenos momentos. Dicen que esta gira en la que están paseando por el mundo su nuevo disco, Strangeland, podía suponer un punto crucial en su carrera. Sin que, más allá de la algarabía del fan, haya sido un l.p. recibido con cohetes, al menos les ha servido para que les reconozcan la vuelta a una senda cuyo abandono les valió pescozones bastante duros. Hay grupos a los que se les pide que evolucionen y arriesguen, pero a Keane la experiencia les dejó en la tesitura contraria. Por tanto muchos esperaban esta gira como el momento en el que calibrar si la banda era capaz de haber madurado o iniciaban el declive. No me atrevería nunca jamás a decir que la fórmula está agotada, de mil cenizas se han levantado muchos, pero el sábado en el BBK si que noté un pulso diferente. Visto lo visto es totalmente coherente que su repertorio se centrase en el nuevo álbum y en su primer discazo: Hopes and Fears (2004), dejando las concesiones para Under The Iron Sea (2006). Hace unos años encontré a un Tom Chaplin totalmente desatado, imparable, sudoroso, emocionado y entregado por completo. No es que ahora sea un muermo, pero está mucho más pausado, y ello imprime un punto de intensidad frenada que se deja notar mucho, al menos en mi memoria. Recuerdo que aquella primera vez vi el show de Keane con un par de personas para las que directamente no eran un grupo que les gustase, y salieron encantados. El sábado, rodeado de gente que, en el peor de los casos, les daba el beneficio de la duda, el comentario acabó remitiendo al tedio. Fueron lo suficientemente inteligentes como para ser conscientes del poder de ciertos temas que levantan cualquier situación, y los fueron intercalando estratégicamente a lo largo del concierto, son su gran arma, y evitaron que la cosa se perdiese en una melosidad que, aunque por momentos lograron ponerme las orejas tiesas, a mi me resulta excesiva, en especial en la introducción de baladas del último disco. Chaplin sigue cantando con un dominio de la situación al alcance de pocos, pero qué quieren que les diga, casi que le prefiero cuando se ponía ciego a sustancias. En cualquier caso estamos ante una de las bandas más importantes de la última década, y el tiempo siempre reserva sorpresas. Los incondicionales seguro que se le pasaron pipa, y en el fondo, en muy alto porcentaje, se trata de eso. Esta fue la despedida con Crystal Ball, probablemente el momento que más me gustó del concierto:

Setlist: You Are Young, Bend And Break, Day Will Come, Nothing In My Way, Strangeland, On The Road, We Might As Well Be Strangers, Silenced By The Night, Everybody’s Changing, The Starting Line, Leaving Son Soon?, Disconnected, A Bad Dream, This Is The Last Time, Somewhere Only We Know, Is It Any Wonder?, Bedshaped, Sovereign Light Cafe, Crystal Ball 

Garbage

Ya habíamos comentado que no sabíamos muy bien qué esperar de la banda de Shirley Manson pero, aún así, nos quitamos el sopor que Keane nos había metido encima (una de nuestras redactoras incluso aprovechó para echar una siestecita en el césped) y nos metimos en el mogollón a ver a Garbage. Me sorprende que sigáis despiertos, empezó diciendo la Manson en lo que, quien escribe estas líneas consideró una mofa descarada a la actuación de Keane. He estado viendo el concierto de Glasvegas y me ha inspirado a daros lo mejor de mi esta noche, así que a ver qué tal lo hacemos, continuó, ataviada con una camiseta de Patti Smith, por quien nunca ha ocultado su admiración. Y vaya, nunca habíamos visto a Garbage en directo, pero nunca pudimos pensar que esta tía fuera tan… ¿carismática? Y es que en cuanto empezó el concierto quedó claro que que la Manson sea la protagonista de Garbage no es una cuestión de egos o de que sea una mujer atractiva: es pura lógica porque su presencia llena el escenario, su voz en directo es mucho más de lo que cualquiera podría imaginar y la relación que establece con el público es apasionada y sorprendentemente cálida.

Me gustaría decir que el único pero del concierto fue el setlist, clavadito al de los demás festivales que han ido pisando estas semanas, sin demasiado lugar a la improvisación y no conteniendo los mejores temas de la banda. Pero lo cierto es que cualquiera que estuviera ahí os contará cómo tuvimos que contemplar con estupefacción cómo el sonido del escenario desaparecía por completo en el momento en el que comenzaba el primer estribillo de Push It y el público se tuvo que conformar con escuchar el make the beat go harder coreado, sin que la banda supiera muy bien qué estaba pasando, puesto que ellos se seguían escuchando por los pinganillos y siguieron tocando con normalidad. Media canción anduvimos coreando la letra hasta que volvió el sonido. Tampoco fue un problema puntual: hubo que parar el concierto en otra ocasión porque algo no funcionaba, cosa dolorosa porque la Manson se puso a cantar los primeros versos de You Look So Fine (probablemente mi canción favorita de Garbage) para probar los cambios que iban haciendo en el sonido, aunque de completar el tema, nada de nada.

Problemas de sonido y setlist soso aparte, una cosa hay que decir bien clara: Shirley Manson es un portento al que la mierda de sonido del escenario principal no logró disimular ese vozarrón perfecto que saca sin titubear y sin perder el resuello ni el ritmo a pesar de no parar de moverse. Tampoco quiero dejar de mencionar, especialmente porque esta tía tiene fama de borde, lo cálida que fue con el público: en primer lugar, no sólo dedicó Cherry Lips a una fan que le había hecho llegar un regalo al hotel, sino que le manifestó un sincero y profundo sentimiento de gratitud y se pasó media canción cantándola justo delante de ella. Y en segundo lugar, pronunció unas bellas palabras de ánimo al público español: Todos vemos las noticias y sabemos lo que os está pasando. Duele mucho saber que un país como el vuestro tenga que pasarlo así, pero lo importante es que vamos a salir todos de ésta, lo importante es que tengáis salud y seáis felices, y nosotros sabemos que va a ser así. En cualquier caso, cruzamos los dedos para que incluyan a este país, que tan bonito ven, en su presente gira y podamos disfrutar de esta voz en todo su esplendor y, a poder ser, con un poquito menos de percusión.

Setlist: Automatic Systematic Habit, I Think I’m Paranoid, Shut Your Mouth, Metal Heart, Queer, Stupid Girl, Why Do You Love Me, Control, Cherry Lips, Blood for Poppies, Special, #1 Crush, Big Bright World

Bises: Push It, Vow, Only Happy When It Rains

6 Comentarios

Tags: , , , , , , , , , , , , ,

Bilbao BBKLive 2012: imprescindibles para cualquiera

Publicado en 12 julio 2012 por y

Y por último, una entrada programada para publicarse mientras la gran parte de la redacción de este blog está de camino a Bilbao hablando, como no podía ser de otro modo, de los grandes grupos que nadie, absolutamente nadie que tenga una entrada para el Bilbao BBKLive 2012 puede perderse. Empecemos por lo obvio.

Snow Patrol

La primera gran cita del BBKLive 2012 está programada hacia las 21.40 del jueves en el escenario 1. La banda escocesa harán de aperitivo a The Cure durante una hora en la que esperamos disfrutar de sus muchos matices musicales labrados por la evolución que han ido teniendo desde 1998. Sus seis discos les han hecho famosísimos y muy respetados en el mundo anglosajón, donde han recibido premios aquí y allá además que tener un buen número de canciones incluídas en bandas sonoras de películas y series diversas durante la última década. No es de extrañar, tienen un algo que cuando tocan la tecla consiguen temas casi perfectos. Quizá aquí su influencia sea bastante menor, pero a buen seguro que ciertas baladas de esas de rompe y rasga suenan a más de uno que se cree despistado, como esta, por ejemplo:

The Cure

No hay mucho que decir si has seguido todo lo que de ellos hemos hablado hasta hoy, en especial el informe de arranque de gira veraniega. Tal y como anunciaron y sabíamos, tendremos un concierto centrado en grandes éxitos, pero con un buen montón de concesiones y temas que son absoluta sorpresa, aunque claro, ya no lo son tanto en el 12º concierto de la gira. Quizá porque el nuevo guitarrista Reeves Gabrels aún no debe dominar más cosas -y ya es mucho lo que aporta-, se está variando el repertorio menos que otras veces, salvando el orden de ciertos bloques. Pero lo que importa de verdad, el BBKLive ha sucumbido a lo que era una evidencia, la concesión de tres horas al grupo, algo inusual en un festival y que inauguró el Primavera Sound ante un público y prensa rendidos a los de Crawley. Otros se han ido sumando a posteriori y Bilbao no ha sido menos. Robert Smith está en una forma extraordinaria, como lleva demostrando desde hace doce años, y dentro de su timidez le veremos auténticamente feliz y gozoso disfrutando de su banda, pero guerrero, con sus lemas anticrisis en la guitarra y el bajo de Gallup y la leña que está metiendo contra las Olimpiadas y la monarquía británica en las entrevistas que concede. Paro que me embalo. Para uno de nosotros será su octava cita, en el otro caso será la primera, perfecto símbolo de una banda que continúa atravesando generaciones y décadas. Será el jueves, escenario 1, a las 23.15. Así sonó The Kiss en el Eurockéennes de hace poco más de once días:

The Kooks

¿Merecen estos chicos estar en nuestra lista como una de las grandes bandas a no perderse en el BBK? Esperamos no equivocarnos, pero todas las referencias que nos llegan de sus directos coinciden en una palabra: diversión. Nosotros no los hemos visto nunca, aunque no nos faltaron las ganas cuando hace un año agotaron en La Riviera de Madrid a más de un mes de saltar al escenario. Los datos son obvios: un primer disco, Inside In / Outside Out (2006) que, heredando directamente todo el britpop de los 90 y renovándolo con un toque juvenil y algo descarado se convirtió en un gigantesco hit en las listas de éxito inglesas, creando además una horda de fans femeninas que a día de hoy no les ha abandonado. A mi su segundo disco me gusta casi más, lo veo más rockero e íntimo, menos vendido. Pero no conozco casi nadie a quien le gustara Junk Of The Heart (2011), álbum que creo que he conseguido oír entero una vez sin dormirme. Así que veremos: por un lado esperamos mucho, por otro lado no esperamos nada. Al menos nos divertiremos si nos dejamos caer el viernes a las 21:30 por el escenario 2.

Radiohead

Son, sin ningún tipo de duda, el otro meganombre del festival vizcaíno.  Pero vamos a ver qué pasa, ya que vienen de una tragedia. El pasado 16 de junio, parte del escenario en Toronto se vino abajo acabando con la vida de un miembro del staff. Cancelaron de inmediato un buen número de citas posteriores y el BBKLive 2012 será el segundo evento tras el desgraciado acontecimiento. También les hemos hecho algún seguimiento y ya sabíamos que no iba a ser un concierto con muchas concesiones al hit. No han variado en exceso su actitud, aunque la novedad ha estado en que según avanzaba la gira iban presentando nuevos temas, lo cual hace sospechar que quizá tengamos nuevo disco en camino. En cualquier caso Radiohead son únicos por algo, y lo van a demostrar, no me cabe duda, su directo siempre fue de lo mejor que he podido ver. Lo comprobaremos el viernes a partir de las 23.30, y durante dos horas, en el escenario 1, por supuesto. Así se las gasta Thom Yorke -y la audiencia- cuando suena Idioteque, fue en Miami en la apertura de la presente gira:

Keane

Se puede discutir lo que se quiera sobre si Keane han perdido esto o aquello o si saturan más o menos, si están de capa caída, si ya solamente se apoyan en el éxito logrado que continúa arrastrándoles o muchas otras cosas. Todo es opinable. Lo indiscutible es que estos británicos han convertido en oro todo lo que han tocado. Los cinco discos con los que cuentan fueron un torpedo directo al número 1 británico, hito que en toda la historia solamente han logrado unos tipos de Liverpool llamados The Beatles. Creo que esto es más que suficiente para que el nombre de Keane aparezca en letras gordas en cualquier sitio. Sus himnos, especialmente los primeros, que figuran en cualquier anal de lo mejor de la década pasada, son sus armas contundentes que en directo ponen los pelos de punta. Quien esto suscribe no tiene a este grupo entre sus bandas favoritas, pero tiene el gusto, con mayúsculas, de haberlos visto en directo, y puede asegurar que es todo un espectáculo. No pienso dejar de comprobar si, ahora que Tom Chaplin dice que ha dejado las drogas, mantiene la energía, el carisma y la entrega con la que devolvió el precio de la entrada en cierto festival madrileño hace cinco años. Daremos cuenta de ellos el sábado a las 22.25.

Glasvegas

Hasta el último minuto estuvimos preguntándonos qué grupo debería ocupar esta plaza en la lista de grandes bandas, si Bloc Party o Glasvegas. Finalmente, ya expusimos los motivos que nos llevaron a meter a Bloc Party en la categoría de clase media. Pero es que los escoceses estos también se las traen: un primer disco brutal que nos dejó a todos con la baba colgando, sin una fisura, con aire fresco sin necesidad de romper los esquemas del rock británico… y un segundo trabajo que pintaba bien. Pero todo se fue al garete en cuanto su vocalista saltó borracho al escenario del Día de la Música del año pasado, ofreciendo uno de los espectáculos más lamentables y decepcionantes que recordamos. Sobre todo el chasco de esperar muchísimo de una banda y que al final el concierto lo salve la batería del grupo. Patético (tanto que hemos encontrado un vídeo del aquél concierto para acompañar esta entrada). ¿Qué harán esta vez? ¿Sabrán hacer uso de todo ese maldito potencial que llevan dentro, de esas cancionzacas y de esa energía que tienen en estudio? ¿Patinarán por segunda vez, cayendo en la parodia definitiva? Vamos a darles una segunda oportunidad pero porque algunos somos muy fans de sus discos, de modo que la respuesta estará en nuestras crónicas del festival al término de su paso a las 21.00 del sábado por el escenario 2.

Garbage

Son muchos los festivales que la banda de Shirley Manson está recorriendo este verano, y basta echar una ojeada a los setlists anteriores para comprobar que, si bien están siendo cuidadosos al no introducir demasiadas canciones de su nuevo disco, también se están dejando demasiados clasicazos en el tintero (pocas canciones de Version 2.0 veo, y eso me jode). Así que no sé no sé, tengo muchas ganas de verlos en directo, más aún teniendo en cuenta la pinta que tiene esta de ser la única fecha que concedan a España en su actual gira, pero mucho temo que un concierto de una hora y diez minutos, como el que está programado a partir de las 0.20 del sábado (en realidad, ya domingo) en el escenario principal se me va a quedar demasiado corto.

0 Comentarios

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,

¿Conoces a The Jezabels?

Publicado en 19 junio 2012 por

¿No? Pues si te gusta gente como Florence+The Machine, The Naked And Famous, Mumford and Sons, Metric o Muse (sí, me recuerdan un poco a Muse, ¿qué pasa?), te recomiendo que le eches una escucha a The Jezabels, un cuarteto australiano que lleva desde 2007 haciendo música y que tras publicar su primer LP el pasado año lo están petando bastante en Australia. Se trata de una clásica formación de rock alternativo compuesta por tres instrumentistas (dos chicos y una chica) y una cantante que en principio no deberían tener nada en especial. Pero lo tienen. Tanto como para ser los teloneros de Garbage en el concierto que la banda de Shirley Manson ofrecerá el próximo mes en Londres o haber colocado su álbum de debut, Prisioner (2011), en el segundo puesto de las listas de éxito australianas.

Los he descubierto hace poco y me apetece compartirlos porque me han gustado mucho. Yo empecé oyendo Prisioner y luego escuché sus EPs, pero voy a revisar su (por ahora) corta carrera en orden cronológico: me parece más razonable.

Tres EPs prometedores…

The Jezebels cuentan con tres EPs (todos ellos se pueden escuchar en Spotify) de cinco canciones cada uno publicados entre 2009 y 2010. Como suele pasar con los grupos que están empezando, no todas las canciones de dichos trabajos merecen la pena, pero hay algunas muy destacables. Para empezar la canción que sirvió como presentación de la banda, Disco Biscuit Love, que abre The Man Is Dead (200), un tema muy en la línea de los grandes éxitos de Mumford and Sons con una carga enérgica que, sin ser el descubrimiento de América ni si que tan siquiera se le pueda describir de soplo de aire fresco, tiene un nosequé, una fuerza, una rabia, muy prometedoras. Las dos voces femeninas y el piano sirven de carta de presentación para tipo de sonido del grupo. Dicha combinación da mucho juego.

A finales del mismo año vendría She’s So Hard (2009) que es, para mi, el más flojito de los tres EPs. Aunque basta ver el videoclip de Hurt Me para ver que el éxito empezaba a olerse, puesto que el incremento de medios con respecto al que hemos mostrado anteriormente es más que evidente. En este tema la voz de Hayley Mary está mucho más explotada, llevada hasta un nuevo límite dramático, que alcanza con solvencia y seguridad.

Por último, Dark Storm (2010) presenta un sonido ya más cerrado y acabado. Dejando un poco de lado los arreglos de teclado y dando un sonido mucho más guitarrero. Los gorgoritos de Hayley Mary se multiplican, y su voz me recuerda en este trabajo mucho a la de Rusian Red en su primer trabajo, pero con una producción que tiende mucho a potenciar y a hacerla destacar sobre los instrumentos. Tal vez este EP carece de un temazo tan claro como los dos anteriores, pero lo compensa siendo mucho más homogéneo y maduro. Puede que ninguna de las cinco canciones destaque especialmente (tal vez solo She’s So Hard, sobre estas líneas), pero las cinco forman un conjunto que se deja oír muy bien, con un sonido muy pulido y que deja con ganas de más. Además, es aquí donde empiezan a consolidar claramente su costumbre de crear temas con comienzos muy tranquilos y contenidos, que estallan durante el último tercio de su duración.

… y un LP redondo

Y llegamos al otoño de 2011, cuando The Jezabels lanzaron su primer LP, titulado Prisioner. con Endless Sumer como primer sencillo. Basta con ver el videoclip apra ver que hay dinero metido en esta banda, muchos medios, que se traducen también en una factura muy cuidada en el disco: sonido limpio, sin escatimar en guitarreo, pero sin distorsiones y, sobre todo, deleitándose en la voz su cantante y los ocasionales coros también femeninos. Prisioner es muy parecido a los tres EPs anteriores, el estilo es el mismo, pero más depurado, con más canciones que captan la atención de oyente,

El resto ha sido una historia de éxito: se quedaron a las puertas de meter una canción en la banda sonora de la saga Crepúsculo, pero ésta fue rechazada finalmente por ser demasiado madura. Pero su carrera es ascendente: después de un éxito más que sonado en Australia, también se habla de ellos en Canadá (telonearon a Tegan and Sara en su último paso por Australia) y entre finales de este mes y principios del que viene tienen algunos conciertos programados en Inglaterra, dónde no es la primera vez que aterrizan sin hacer cierto ruido.

Desgraciadamente por ahora no parecen tener planes para pisar España, pero se trata de una formación que merece mucho la pena seguir y, sobre todo, estar atentos al momento en el que saquen un segundo disco, que será en el que disipen las dudas sobre las tendencias que muestre su trabajo. Esperemos que no les pase como a Florence+The Machine, y tras un primer disco bueno, venga uno aún mejor.

3 Comentarios

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Los Festivales Son Para El Verano (I): Grandes festivales cerca

Publicado en 13 junio 2012 por , y

Ya está aquí, el verano está a la vuelta de la esquina y con él nuestros amigos preferidos: los grandes festivales bajo el sol. Varias cervezas, la playa, el campo y un buen par de escenarios gigantes es lo que más nos pone las pilas para disfrutar del buen tiempo. En bSides vamos a hacer un repaso al panorama festivalero del verano 2012, para que no te pierdas ni un solo evento estos meses. Hoy empezamos la sección Los festivales son para el verano hablando de los grandes eventos musicales con repercusión internacional que van a tener lugar en la Península Ibérica en las próximas fechas.

Trío de ases a mitad de julio

Sin lugar a dudas, lo más fuerte llegará a nuestro país el fin de semana del 14 de julio, con ni más ni menos que 3 festivales gigantescos en la Península:

Festival Internacional de Benicàssim

Fechas: 12-15 de julio
Ubicación: Benicàssim, Castellón (España)
Precio (abono): 165€ (+ 85€ de camping)
Cabezas de cartel: Florence + The Machine, Bob Dylan,
The Stone Roses, New Order
Web | Lista de Spotify

El gran icono hispano no termina de levantar cabeza y no se parece ni de lejos a lo que fue. Pese a todo ha configurado un cartel interesante, aunque demasiado volcado en viejas glorias. Eso sí, menudas glorias, ver reunidos a los Stones Roses y otra vez a New Order es ya un atractivo ineludible, pero tienen que recurrir a un mito menor como At The Drive-In para cubrir ese cupo. La tradicional presencia de dinosaurios se copa esta vez por Bob Dylan, y Noel Gallagher completa el apartado “prestigio” y el ineludible faro brit. Florence + The Machine, una de las bandas más prometedoras de los últimos años, aportará la, relativamente, sangre nueva en los neones del FIB, quedando para David Guetta el tradicional fin de fiesta en el escenario grande.

The Horrors, Miles Kane, The Maccabees, The Vaccines, Crystal Castles, The Antlers, Spector o Zola Jesus son actuaciones que intentaría no perderme, quedando el producto nacional reducido a nombres como Cooper, La Habitación Roja, Klaus & Kinski, La Casa Azul, o Jero Romero. No están en letras gordas en el cartel, pero mitos como De La Soul y los Buzzcocks actuarán allí.

En otros tiempos no me daba el cuerpo para estar en tantos conciertos como ofrecía el FIB, hoy se puede tomar con mucha más calma.

Bilbao BBK Live!

Fechas: 12-14 de julio
Ubicación: Bilbao, Vizcaya (España)
Precio (abono): 111€
Cabezas de cartel: The Cure, Radiohead, Garbage
Web | Lista de Spotify (no oficial, creada por bSides)

Cuando hace unos meses hubo que decidir si este año la pandilla iba a algún festival grande, la decisión quedó pendiente de una sola cosa: se iría al festival español que trajera a The Cure. Así que la mayoría de bSides tiene las entradas de este festival desde hace tiempo. Fueron muchos los que tacharon de locura e inconsciencia su coincidencia con el FIB en cuanto se anunciaron las fechas. Pues se equivocaron, este año es el festival playero el que sale perdiendo.

Por supuesto, la presencia de Radiohead (que tocarán, casualmente, el mismo día que Vetusta Morla) y Garbage (en su única fecha en España por ahora) hacen todavía más grandes las expectativas. La inmensa mayoría de los grupos internacionales invitados son de renombre y calidad: Mummford & Sons (con suerte hasta escuchamos alguna canción nueva), Noah and the Whale o The Kooks se sumarán a un buen plantel de artistas nacionales como La Habitación Roja o los vascos Zea Mays. Y, además, ¡sin los calores de Levante!

Optimus Alive

Fechas: 13-15 de julio
Ubicación: Oeiras, Lisboa (Portugal)
Precio (abono): 105€ (+ 28€ de camping)
Cabezas de cartel: The Stone Roses,
The Cure, Radiohead
Web | Lista de Spotify (no oficial)

Creo que a estas alturas ya no quedan abonos para este festival lisboeta, y las entradas de día se agotan a gran velocidad. Un cartel corto para tres días, pero con tres primeros espadas de toma pan y moja: The Stone Roses, The Cure y Radiohead. Si tuviésemos a mano una máquina de medir influencia en la historia de la música a lo largo de los últimos treinta años, entre estos se llevarían un porcentaje seminal superior a la mayoría absoluta. Sin duda una experiencia inolvidable en un entorno que sugiere de lo lindo.

En menor escala hay dos citas de culto: el travieso Tricky ejecutando su Maxinquaye y la reunión de Mazzy Star. Pero no acaba aquí la cosa; una “clase media” conformada por gente como Justice, Snow Patrol, los otrora impactantes Death In Vegas, Caribou, The Kooks, The Kills, Miles Kane, Florence + The Machine, Mumford & Sons, Metronomy o  The Maccabees aseguran divertimento durante los tres días si es que alguien sobrevive a las emociones de los tres cabezudos.

Menos mal que nos queda Portugal.

Nuevo gigantes en Madrid

Tras unos años de parón, parece que el panorama festivalero en la capital española empieza a reactivarse. Veamos las tres iniciativas más grandes que nos ofrece:

Día De La Música

Fechas: 21-24 de junio (22-23 en Matadero)
Ubicación: Madrid, España
Precio (abono): 66€ (no incluye camping)
Cabezas de cartel: Two Door Cinema Club,
Christina Rosenvinge, Love Of Lesbian, Fanfarlo
Web | Lista de Spotify

Era necesario un festival así en Madrid, y qué mejor lugar que las inmensas naves del Matadero de la capital para albergarlo. Con un cartel inmenso para su escasa duración, la única pega de este festival urbano ya se ha comentado muchísimo: es su precio. Y es que el año pasado, entre el patrocinio de Heineken y la ayuda del Ayuntamiento de Madrid, la entrada para el pedazo de festival que montaron (nuestras reseñas aquí y aquí) se quedaron en 24€ de nada.

Pero no se puede negar que la versatilidad del cartel hace la boca agua a los más indies de la capital: los animados Two Door Cinema Club, los siempre acertados The Ravenoettes, los clásicos Mercury Rev o los omnipresentes Love Of Lesbian justifican pagar una entrada así, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de buena organización de éste evento. El único miedo es el calor que pueda hacer en la capital en esos primeros días de verano, pero si sobrevivimos al concierto de Lykke Li del año pasado, nada podrá ponérsenos por delante éste.

DCode Fest

Fechas: 14-15 de septiembre
Ubicación: Madrid, España
Precio (abono): 80€ (no incluye camping)
Cabezas de cartel: The Killers, Sigur Rós
Web | Lista de Spotify

Un festival que el año pasado sorprendió y mucho, por su inesperada irrupción en el panorama internacional y por su ecléctico cartel. Personalmente quien escribe estas líneas lo pasó de vicio en la edición pasada, a pesar de la terrible ola de calor y los más que deficientes puestos de comida habilitados en el recinto. Pero también sé que el año pasado el festival no fue tan exitoso como se esperaba y que la edición de este año peligraba. Al final, la solución de compromiso anima a todos: se pasa a septiembre, se evitan calores y coincidir de cerca con los demás eventos de la capital.

Por si eso fuera poco, la primera confirmación me quitó el aliento: mis isladeses favoritos, Sigur Rós, como cabeza de cartel. De bonus, The Killers, esa típica banda para la que las entradas siempre se agotan a una velocidad pasmosa a pesar de venderse a precios desorbitados: es posible que un festival sea la forma más sencilla y económica de verlos. Y para no olvidarnos de que el cartel del DCode tiene que ser ecléctico, una de rock muy duro, Justice, confirmación que me sorprendió y agradó a partes iguales, porque son un grupazo; y el soplo indie y juvenil de The Kooks. Quedan bandas por confirmar, pero parece que volveremos a tener música para todos los gustos en la Complu este verano.

Rock In Rio

Fechas: 30 de junio, 5-7 de julio
Ubicación: Arganda del Rey, Madrid (España)
Precio (abono): 69€ (no incluye camping)
Cabezas de cartel: Maná, Rihanna,
David Guetta, Red Hot Chilli Peppers,
Lenny Kravitz
Web | Lista de Spotify

Cierto, Rihanna y Maná puede que no sean el estilo que llevamos en este blog, pero lo cierto es que Rock In Rio es un festival gigantesco que se celebra cada dos años en un recinto especialmente habilitado para ello, la Ciudad del Rock de Arganda, y por el volumen de gente que mueve, no debe quedar sin mencionarse.

Este año no han seguido la filosofía de la pasada edición, de organizar jornadas temáticas, en las que se pudo ver desde Hanna Montana hasta Metallica. Este año solo hay dos categorías: canción ligera (con varios grupos españoles por ahí pululando), grandes productos americanos y electrónica. Es en el apartado de electrónica donde este Rock In Rio destaca indudablemente, trayendo a los primeros espadas de la música de baile internacional: David Guetta y Pitbull.

Una de rock duro

Por último, un pequeño espacio para el rock más duro, que se subirá a los escenarios del FIB en un nuevo festival:

Costa de fuego

Fechas: 20-21 de julio
Ubicación: Benicàssim, Castellón (España)
Precio (abono): 80€
Cabezas de cartel: Marilyn Manson, Guns'N'Roses
Web | Lista de Spotify

El Festival Costa de Fuego se estrena este año en su intento de acercar a las tradicionalmente indies playas de Benicássim los sonidos más duros, con Guns N’ Roses (o lo que queda de ellos) y Marilyn Manson como reclamos principales. La oferta se completa con un variado cartel en el que tienen cabida pesos pesados de los más diversos estilos a nivel internacional, como Nightwish, Lacuna Coil, In Flames, Paradise Lost, Amorphis y Opeth, y representantes del heavy patrio de hoy y de siempre, desde los clásicos Obús y Barón Rojo hasta los más actuales Angelus Apatrida y Vita Imana, pasando por los ya curtidos Warcry y Hamlet. Los que se decanten por esta opción, deberán armarse de paciencia para soportar con humor el más que probable retraso en la comparecencia del señorito Axl Rose. Avisados quedan.

 

0 Comentarios

Tags: , , , , , , , , , , ,

Garbage: Gracias por volver

Publicado en 17 mayo 2012 por

Voy a ir con la verdad por delante: Not Your Kind Of People me ha gustado bastante, pero acepto que no es especialmente bueno y que, ni mucho menos, está a la altura de los dos primeros discos de Garbage. Lo que no acepto es que esto pueda ser un motivo para descalificarlo totalmente porque, entre otras cosas, ni siquiera me da la impresión de que la banda quiera repetir ni el éxito ni el estilo de aquellos maravillosos años (o sea, los 90, se entiende…).

Garbage en los 90: juventud divino tesoro

Dicho esto pongámonos en situación: Versión 2.0 (1998), el segundo disco de Garbage, se publicó cuando yo estaba en mi más tierna y álgida adolescencia. Aunque acepto que Garbage (1995) es más auténtico, novedoso y visceral, fueron When I Grow Up o You Look So Fine los temas que agitaron y conmovieron respectivamente mis años mozos. Siempre me llama la atención que se suele situar su declive como banda en 2005, con la publicación de su cuarto álbum, Bleed Like Me; cuando a mi fue Beautiful Garbage (2001) el que me desenganchó totalmente de Manson y compañía. Es un disco que todavía hoy no trago por aburrido. En cambio no hace muchos años que redescubrí el Bleed Like Me, zarandeado por la crítica y el público que acabó por poner a la banda del revés, pero que a mi me parece que tiene temazos como Boys Wanna Fight, auténtico himno de ciertos momentos de mi existencia reciente.

El resto ya lo sabemos: la Manson diciendo que se retira de la música para hacer de T-1000, luego intentando sacar un disco ella sola que nadie quiere y, tras unas cuantas vueltas, acabar lanzando el verano pasado la noticia del regreso de Garbage por Facebook. Si podemos achacar algún error a Not Your Kind Of People se podría decir que se forjó por aquél entonces: la expectación que crearon fue máxima. Todos los grupos dicen que su nuevo album será el mejor de su carrera y que recuperará el sonido de sus primeros discos, pero el problema es que con Garbage a la gente se le dio por tomárselo en serio. Y Not Your Kind Of People está bien, pero no es Version 2.0.

Y menos mal, han pasado 14 años desde que Garbage hacían de lo raro, lo chungo y lo retorcido su bandera (que alguien le eche una ojeada al videoclip de Push It para ilustrar la última afirmación). La gente cambia, crece, se casa, se reproduce y le salen canas. No se puede aspirar a que la frescura de Only Happy When It Rains se mantenga 15 años después, y hasta los mejores necesitan evolucionar. Garbage han cogido el camino que iniciaron con Bleed Like Me y han compuesto música más fácil de escuchar que la que hacían antes. La canción que abre el disco, Authomatic Systemathic Habit, podría encajar fácilmente en cualquier disco de indies para jovencitos tipo The Naked And Famous, aunque cierto es que la banda siempre le da un toque personal  (algo entre el coqueteo con la electrónica y el rock más descarnado) a los temas que, más allá de la personal voz de Shirley Manson, hace que casi todas las canciones sean inconfundiblemente reconocibles como suyas.

En este plan transcurren las primeras canciones del disco, con el single incluído, Blood Of The Poppies, que personalmente me gusta bastante porque parece tratas de aunar el espíritu de los temas más sombríos de su carrera con su nueva faceta que, sin ser alegre, es más vitalista. A partir de Control hay unas cuantas canciones más oscuras, como la que da nombre al álbum, y que me enganchan bastante menos: no encuentro en ellas ni una melodía que me conmueva ni una temática que consiga atraparme. Son sólo unos minutos, porque la segunda mita del disco se estabiliza en algo que sin ser sobresaliente, resulta interesante y que, sobre todo, acaba bastante bien con Beloved Freak.

La versión deluxe del disco incluye 4 canciones más que no son en absoluto despreciables, destacando What Girls Are Made For, por animada y divertida y que no entiendo por qué no están incluídas en la versión normal del disco. En serio, si tienes oportunidad de hacerte con la versión deluxe (la de la carátula roja), las 4 canciones extra que incluye son casi las mejores del repertorio que presentan.

Poco más que decir. Solo que me algro de que Garbage vuelvan. Tal vez no lo han hecho por la puerta grande, pero tampoco tienen nada de qué avergonzarse. Ardo en deseos de poder verlos, por fin, el próximo mes de julio en el Festival BBK Live! de Bilbao.

3 Comentarios

Archivo

Viendo música