Otro evento para frotarse los ojos y pensar muy seriamente sobre el panorama musical español de hoy día. Y reconocemos de antemano que de no haber sido invitados ni nos hubiésemos enterado de esto. Ya hemos cubierto algunos eventos en los que hemos remarcado que hay cosas muy interesantes cociéndose por ahí, y que no se les da salida, que incluso en la llamada onda alternativa se cae a veces en la complacencia, en lo que está de moda y en lo medianamente consagrado, incluso repitiendo fórmulas hasta que se agoten. En los últimos años esto se está viendo demasiado a menudo, y no nos vamos a cansar de quejarnos de ello mientras haya gente que nos demuestre que hay motivos para protestar.
Este último sábado en la Sala El Sol de Madrid The Diesel Dogs presentaban su e.p. Antihumanism, lanzado en una preciosa edición en vinilo. No son precisamente unos novatos. Ya cuentan con tres largos: High N’Wasted (2005), See No Evil (2007) y The Golden Age (2010), y ahora vuelven a la carga incorporando nuevo bajista. Hacen un rock contundente, tanto en sonido como en carga de mensaje, ya que las andanadas políticas de sus letras son más que evidentes. Inmediatamente uno los puede emparentar con los primeros Manic Street Preachers, pero hay mucho más en el trasfondo de sus descargas. Rock crudo, salvaje, del que no hace prisioneros, del de toda la vida, o como ellos dicen: catacúmbico. Pero esto, así como carta de presentación, que está muy bien, tiene que tener un refrendo, y pudimos palparlo en persona. Su directo es bestial. En teoría deberían haber atronado, pero sonaron apabullantemente claros (y eso que alguno de ellos no estuvo muy satisfecho con el resultado) Destilaron energía, actitud, entrega y calidad, cosa sin la que todo lo demás no vale un pimiento. Y los que allí nos reunimos pasamos un rato de lo lindo disfrutando de buena música.
Y ahora me pregunto. ¿Qué tiene que hacer un grupo español de este perfil para saltar a la palestra? ¿dónde están los avezados medios que a veces se vuelcan con tostones mil y una veces vistos? ¿qué tienen que envidiar los Diesel Dogs a otra bandas internacionales que se programan en escenarios principales de festivales con propuestas parecidas? No tengo ni idea, pero si un tipo como Fernando Pardo (Sex Museum, Los Coronas) se ha lanzado a producirlos será por algo. Ahora bien, lo mismo resulta que dan mejor resultado en Nevada o Estocolmo que aquí, y si eso pasa que lo disfruten que seguiremos merendando chiquillas con guitarra acústica y cenando modernos atormentados. No pasa nada…¡killing myself for rock n’roll!
Antes que ellos la avanzadilla vino con Nutria, un grupo de creación relativamente reciente, a base de gente venida de aquí y de allá, y que andan presentando su primer e.p. Compartiendo Helecho. Estos tampoco andan cortos de energías, aunque a lo que le dieron a base de bien fue a una mezcla de psicodelia garagera con mucha actitud punk, experimentación sonora, y un sentido del humor muy particular. Su versión en directo destaca por una percusión frenética que marca el norte del grupo en todo momento. Dejaron las tablas bien calentitas para lo que vino después, dejando bien claro que las nutrias no cambian de color. Aquí tenéis su bandcamp.
De modo que esta es una más de las cosas que pasan en el panorama musical de hoy sin que se entere casi nadie, pero como alguien dijo una vez, las cosas entre amigos saben mejor. Mil gracias a Peny, Alex y Javi del Portillo por invitarnos y hacérnoslo pasar genial.





































