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British Sea Power desempolvan Man Of Aran

Publicado en 14 octubre 2013 por

man_of_aranEn 1934 Robert Flaherty sorprendió al mundo con Hombres de Aran, un documental ficcionado grabado en las Islas de Aran, en la costa Oeste de Irlanda, en el que se muestran las penurias de la supervivencia de una familia en un entorno natural tan hermoso como hostil. Aunque el documental no cosechó tanto éxito como Nanook El Esquimal (1922), no sólo su primer documental sino, según la mayoría de los manuales de Historia del Cine, el primero en rodarse y proyectarse; el dramatismo, lo arriesgado del rodaje (más aún si tenemos en cuenta lo que han evolucionado la óptica y la electrónica en los últimos 80 años), el acertado montaje y uso intuitivo de un lenguaje cinematográfico al que aún le faltaban 7 años para articularse y reglarse de la mano de Orson Wells en Ciudadano Kane (1941) hacen de Hombres de Aran una pieza sobrecogedora aún en nuestros días. No obstante, no se debe olvidar en su visionado que muchas de las peripecias familiares que relata son, al menos en parte, inventadas y que aunque la vida en las Islas de Aran en la primera mitad del siglo XX era dura, las escenas que muestra son más bien sacadas de la vida de sus habitantes unos 50 años antes. Aunque se rodó cuando la voz ya había irrumpido en el cine (1927), Hombres de Aran es una película muda que se proyectaba con una banda sonora de canciones tradicionales irlandesas.

british-sea-power-man-of-aranEn 2009 la banda británica British Sea Power saboreaba las mieles del éxito tras la publicación de su Do you like rock music? (2008) y recibió la tarea de componer una nueva banda sonora para Hombres de Aran. Man of Aran (2009) se suele clasificar, por lo tanto, como banda sonora y no como álbum de post-rock, género con el que los BSP parecían haber ya coqueteado en sus tres discos anteriores pero con el que nunca se acababan de atrever. En cualquier caso la formación de Brighton asumió la tarea y convirtió el clásico en una epopeya rock, componiendo una partitura tan árida como las islas que le dan nombre, dura, descarnada pero a su vez bella y esperanzadora. Desde entonces en algunas ocasiones (tampoco demasiadas) han interpretado el disco acompañado de la protección de la película. Hacía ya algún tiempo que no lo hacían pero este fin de semana desempolvaron Man Of Aran para el Festival de Artes Junto al Mar de la ciudad de Bournemouth, en la costa sur de Inglaterra.

Un momento del concierto

Un momento del concierto

La actuación fue, sobre el papel, muy simple: a las 19:45 del sábado los miembros de British Sea Power salieron al escenario del Pier Theratre de Bournemouth. Aunque el aforo no estaba completo, la asistencia de público (muy variopinto) era más que notable. Sin mediar palabra, los músicos cogieron sus instrumentos, se sentaron de espaldas a la audiencia y, al gesto de uno de ellos, las luces se apagaron, comenzó a proyectarse Hombres de Aran y la música no paró de atronar la sala (sonido y acústica perfectos, por cierto, para ser un teatro de pueblucho perdido) durante algo más de 70 minutos. Al finalizar la proyección los músicos se levantaron, agradecieron brevemente al público el respetuoso silencio que había reinado en la sala durante la actuación y, tras un buen rato de aplausos y vítores, todos nos fuimos por donde habíamos venido.

Supongo que tiene que ser uno un tipo muy raro para que le gusten este tipo de cosas. O se tiene que dar la circunstancia de poder ver a uno de esos grupos que te encantan pero que nunca has podido ver en directo interpretar su disco más extraño y fascinante a escasos metros de ti. Pero no: aunque había muchos admiradores de la banda entre el público (gran densidad de personas con camisetas que así lo indicaban, tampoco se crean que me puse a interrogar a s asistentes), había también muchas personas que afirmaban no haber oído hablar de British Sea Power en su vida y que estaban completamente fascinadas con la actuación que acababan de presenciar. Para mi una buena forma de medir el grado de satisfacción del público (a parte de las numerosas sonrisas y ojos vidriosos que vi según salía) es comprobar las existencias de la tienda de merchandising a la salida del concierto: aunque fui rápida, no me quedé sin mi copia de Man Of Aran por los pelos, y la cola para comprar discos, tazas y camisetas era considerable. De modo que me quedé con la impresión de que el público había quedado enormemente satisfecho, a pesar de lo poco habitual de la propuesta.

Al no ser un concierto al uso en el que se puedan hacer pausas, interpelar al público o tener cierto margen para la improvisación, la papeleta para el grupo era extraña: había que conectar con y emocionar a los espectadores estando de espaldas a ellos y con la calidad de la partitura, la contundencia de la interpretación y el dramatismo de las imágenes como armas. Confieso que aunque conozco muy bien el disco, nunca había visto la película con él como banda sonora. El resultado no podría ser más bello: la dimensión de épica que añaden British Sea Power al montaje era imposible de alcanzar cuando fue rodada, y la imbricación de la partitura con las imágenes es sublime. Leit motivs como ese ritmo mecánico e industrial (tan característico de la discografía de British Sea Power) adquieren sentido cuando se acoplan al ritmo de los abnegados araneses remando en sus barquitas contra el mar embravecido. La buena acústica del recinto puso la guinda para hacer que el disfrute fuera completo. Tenía la esperanza de que tras la proyección hubiera algún bis con alguna canción extra suelta, pero no fue el caso. Solo me queda soñar con poder ver a British Sea Power algún día en nuestro país, con este espectáculo o con lo que sea. Pero que vengan. Que no les vamos a morder. Y que a más de uno y más de dos nos harían bien felices.

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Placebo proyectan ‘Coming Up For Air’ en Sundance y confirman disco para final de año

Publicado en 01 mayo 2012 por

El prestigioso festival de cine de Sundance abrió la semana pasada sucursal europea con Sundance London Film and Music Festival. Como su nombre indica, trataron de atraer público a sus proyecciones a base de conciertos y, en el caso de los británicos Placebo, aprovecharon también para estrenar Coming Up For Air, un documental de 60 minutos sobre el año y medio que la banda pasó de gira por (casi) todo el mundo entre 2009 y 2010 para presentar el que es hasta la fecha su último trabajo, Battle For The Sun (2009).

Coming Up For Air ya se incluía en We Come In Pieces, un DVD que se publicó el pasado año recopilando diverso material de la gira de Battle For The Sun, pero nunca había sido proyectado en una sala de cine, de modo que es un buen momento para revisarlo. Se trata de un retrato algo pretencioso de las sensaciones que fue experimentando el grupo a lo largo de sus viajes por el mundo para presentar el disco. Si uno ve la lista de actuaciones que tuvieron lugar en esa gira podrá darse cuenta de que es bastante impresionante, de modo que el documental puede permitirse el lujo de llenarse de imágenes poéticas de sus protagonistas contemplando paisajes desérticos, disfrutando de la nieve o tomando el sol en alguna playa.

La gran parte del metraje está locutado por Brian Molko, que va haciendo un retrato de los demás integrantes de ésta entre imágenes de backstage y otras de conciertos. Curiosamente nadie comentaba mucho sobre el propio Molko durante las locuciones. Hay que aceptar que la sala en la que se proyectó el documental tenía tanto una calidad de vídeo como de sonido magníficas que hacían que el disfrute de los ratos de música fuera extremo.

Sobre lo que se ve, pues lo típico: desde los grandes momentos de diversión y felicidad hasta los de bajón de algunos miembros de la banda, pasando por Stefan teniendo que salir ante el público a mitad de un concierto a dar la cara por Brian y decir que éste no puede continuar un concierto (en la sesión de preguntas el propio Molko explicó que se había tratado de un ataque de ansiedad). No hay ninguna referencia al proceso creativo del grupo, solo al interpretativo: más tarde dieron a entender que no suelen componer cuando están de gira porque no encuentran interesante escribir canciones sobre lo aburridos que están en el autobús. Se trata un documental que se deja ver si eres fan de la banda y, sobre todo, si viste algún concierto de la gira, porque te traerá buenos recuerdos.

Al término de la proyección el público tuvo la oportunidad de hacer varias preguntas al director del documental y al grupo. La pregunta más perseguida era clara: ¿Para cuándo habrá nuevo disco de Placebo? Brian Molko confirmó que en la actualidad están escribiendo nuevo material y que esperan tener un disco en el mercado antes de final de año.

Había muchos estadounidenses entre el público, y muchos de ellos expresaron su malestar porque Placebo no de conciertos en su país. A la pregunta de por qué sucedía esto los integrantes de la banda no parecían bromear cuando respondieron que no darán un solo concierto en los Estados Unidos hasta que el matrimonio homosexual sea legalizado en todo el país, de modo que quien quiera verles allí deberá convertirse en activista de los derechos homosexuales. Tristemente, esto no despertó gran apoyo entre el público, y fuimos pocos los que nos atrevimos a aplaudir ante esta respuesta.

Otra pregunta interesante de las lanzadas fue qué grupos nuevos andaba escuchando Brian Molko. Este tipo de preguntas son como cuando entrabas en una tienda de música con miles de ideas para comprar en la cabeza, respondió. ¿Os acordáis de cómo era aquello de entrar en una tienda de música? Tan pronto como sobrepasabas el umbral de la puerta se te olvidaba todo lo que tenías pensado comprar. Pues ahora mismo me está pasando lo mismo. Escucho muchas cosas, pero ahora me gusta bastante una banda británica que se llaman The Naked And Famous.

En general fue una sesión de preguntas divertida, en la que el grupo no se cortó un pelo en decir que si hacían ese tipo de documentales era porque su discográfica le obligaba y que no les hacía ni pizca de gracia encontrarse con gente grabando en momentos complicados de la gira. Pero lo genial vino después, con el concierto que ofrecieron en el IndigO2 de Londres.

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