Archivo de tags | "dark rock"

Tags: , , , , , , , , ,

El fabuloso debut de The Lost Souls Club

Publicado en 09 agosto 2012 por

High Noon es el título original de aquel magnífico western en el que Gary Cooper se enfrentaba a los malos él solo en una desesperada lucha contra un implacable reloj. Aquí se le conoció como Solo Ante El Peligro. No tengo ni puñetera idea de si los chicos de The Lost Souls Club tomaron el nombre de su primer e.p. del peliculón de Fred Zinnemann, y si es así cuál es la razón. Pero dado que es una de mis películas favoritas y que este disco me ha encantado, me monto mi paja mental y disfruto pensando que sí, y que el motivo es algo parecido al reto que supone hacer el tipo de música que hacen en estos años que corren, poco arriesgados y plegados a lo dominante, incluso entre lo supuestamente alternativo. Pues eso, solos ante el peligro. Ayer ya trajimos por aquí a unos valientes de Huesca, y ojalá mañana podamos traer otros de Madrid, hoy nos quedamos con estos guiris que, sin descubrir América, le echan los huevos necesarios para recuperar, y de qué manera, paisajes musicales aparcados.

Porque desde luego yo agradezco infinitamente que entre tantas lesbianas vetustas de juegos fríos en los fondos marinos, alguien se acuerde de los sonidos crudos del rock de verdad, aunque lo tamicen y lo adapten, aunque lo modelen y lo recoloquen en otros escenarios. No es que tenga nada contra aquellos, de hecho admiro muchas de sus cosas, lo que empieza a cansar es la sobrada pasión desatada, de medios y público, que acaban convirtiendo el panorama en un hastío monolítico. E igual que hemos celebrado la aparición de The Bärds, vamos a celebrar la de The Lost Souls Club. Pero situémonos de una vez. ¿A qué suenan? A rock. Un rock que, como mandan los mejores cánones, rezuma soul en su pulpa y que ellos enmarañan con una orgía de reverbs que lo cubren todo, lo distorsionan y ensucian para dotarlo de shoegazing, y que envuelven con una lírica triste, derrotista, de corazones rotos y puestos a secar al sol. Un rock oscuro, impávido pero a flor de piel, rocoso pero con colchón de terciopelo, plagado de fracaso pero inyectado de furia. A esta parida tan gráfica me suena High Noon y es que me han emocionado.

Pero como nadie tiene que estar en mi cabeza y saber de qué demonios hablo, vamos a lo fácil; suenan a White Stripes, a Strokes, un poco a Interpol, a Placebo, a Raveonettes y sobre todo a Black Rebel Motorcycle Club, teniendo por tanto a los Jesus and Mary Chain revoloteando por ahí todo el rato. Incluso a veces tengo reminiscencias a los Mission cuando ejercitaban su gothic rock más fokie y más vaquero. Afortunadamente, casi editan más videos que plásticos, por lo que podemos disfrutar de cosas que no están insertas en High Noon, como el anterior tema, Leave The Light On, o este God Knows:

Pero son canciones relativamente alejadas de lo que veníamos diciendo. Ya metiendo High Noon entre las dos orejas, el comienzo va derechito al grano con Romeo, que fue su primer single allá por octubre de 2010, a poquito tiempo de haber formado la banda. Es, sin duda, el tema que mejor sintetiza todo lo que hasta ahora hemos dicho de ellos. Apabullante:

El segundo corte, Kiss Away The Sun afloja el bombardeo, entra en cierta suavidad, pero no reduce en absoluto el muro sonoro, que permanece ahí, como el dinosaurio, aunque se le rodea de sutilezas a las cuerdas, adornos vocales y hasta algún wah-wah, conformando uno de esos temas perfectos, a medio tempo, que los grandes solían colocar en segundo lugar después del desgarro inicial. En mi opinión en un nivel inferior en cuanto a inspiración se coloca Shoot Me Down, aunque vuelve a ser un ejemplo perfecto del tipo de banda que tenemos entre manos:

Ahora bien, We’re All Gonna Die Anyway nos mete de nuevo en la gran senda: rock, rock y más rock, desde el primer riff hasta el final, haciéndonos creer que casi estamos ante un grupo ochentero de heavy-rock. Frenética y exultante.

Y dado que hemos mencionado todas las referencias anteriores, no podía faltar, cerrando High Noon, la delicadeza que todos estos monstruos siempre han sabido hacer dentro de su espinosa crudeza, I Know I Spoke Too Soon rememora a aquellas poniéndonos la lagrimilla en el ojo, abrumando en atmósfera, pausa, letra e incluso imágenes:

Y esto es todo amigos, se ha notado que me han gustado ¿verdad? Hace un par de meses, a la altura de la edición de High Noon, el Twitter de The Lost Souls Club se puso en contacto conmigo para darse a conocer. Hasta hace pocos días no he podido hacerles caso. Mal, fatal, pero casi todo tiene solución, aquí queda mi enmienda y mi grandísima esperanza en lo que pueden ofrecer estos tipos. Ahí os dejo Heathen, otra cancionaza a flor de piel, de ribeteado country y épico final de percusión. De momento, son los británicos, los canadienses, los australianos y, nada menos que el sudeste asiático, quienes han y están disfrutando de ellos en directo.

0 Comentarios

Archivo

Viendo música