Dubitativo arranque del Sonisphere 2012

Publicado en 28 mayo 2012 por

The Offspring y el regreso de Soundgarden justifican una decepcionante primera jornada lastrada por algunos errores de organización y serios problemas de sonido.

Sonisphere 2012 abría sus puertas con cambio de recinto.

Cuando a las 16:45 del pasado viernes se abrieron por fin al público las puertas del auditorio John Lennon de Getafe, muchas eran las preguntas que esperaban recibir respuesta con respecto a una nueva edición del Sonisphere que llegaba precedida por uno de los carteles más atractivos de su historia y algunas preocupantes dudas de organización. Si bien en un principio estaba previsto que el evento tuviera lugar un año más en el espacioso pero polvoriento recinto del Getafe Open Air, desacuerdos de financiación con el gobierno municipal hicieron que finalmente se trasladara al asfaltado pero más reducido espacio en el que hace unos años tuvo lugar la pionera experiencia del Getafe Electric Weekend, también entonces con Metallica como cabeza de cartel y que ya dejó quejas por las estrecheces a las que el público se vio sometido.

A pesar del escepticismo que se palpaba en el ambiente, las primeras impresiones fueron buenas, gracias al fluido control de accesos y los varios metros cuadrados ganados a la superficie de la última ocasión para reubicar la zona de venta de bocadillos y productos oficiales, dejando así más espacio libre en torno a los escenarios. Tampoco había rastro de aquella infame carpa bajo la que se arruinó en su día el sonido del escenario secundario, que esta vez se encontraba al aire libre con orientación perpendicular con respecto a la palestra principal. No obstante, los primeros problemas se hicieron presentes ya desde la misma consulta de los horarios, con incomprensibles actuaciones solapantes que hacían imposible a los asistentes aprovechar con plenitud el dinero que habían pagado y que planteaban verdaderos dilemas a la hora de establecer prioridades en cuanto a qué escuchar y dónde ubicarse. Así, Six Hour Sundown y Rise To Remain abrieron en sus respectivos escenarios la lucha por la atención de una parroquia metalera que habría de debatirse posteriomente entre Corrosion Of Conformity o Skindred en primer lugar, y más tarde entre el final de Sonata Arctica o el comienzo de Kobra & The Lotus.

Fred Durst, su rapeo y sus cositas

Limp Bizkit contó con tiempo suficiente para congregar a la mayoría de la audiencia en el escenario 1 antes de que comenzara Kyuss Lives!, y resultó convincente con su repertorio centrado en tiempos mejores, sobre todo los del exitoso “Chocolate Starfish & The Hot Dog Flavored Water“, del que recordaron temas como “Take A Look Around”, “My Way” o la machacona “Rollin’”, para acabar con una versión de “Faith” de George Michael a la que sumaron sobre las tablas a algunas de las señoritas que habitaban el Black Circle, top-less de turno incluido.

The Offspring hizo saltar y bailar a la audiencia al ritmo de su punk-pop.

El egocéntrico teatrillo de Fred Durst y los suyos cedió el turno sobre el escenario principal a The Offspring, que deleitaron a aquellos que se decantaron por su opción de ritmos animados y cercanos al pop. Los que nos decidimos por asistir al concierto de Paradise Lost al completo, arriesgando nuestras posibilidades de encontrar posteriormente una buena posición para el plato fuerte de la noche, pronto nos dimos cuenta de que habíamos cometido un grave error. Mientras en el escenario principal se lo pasaban en grande con Dexter Holland y compañía, nosotros nos tirábamos de los pelos ante el segundo de los grandes lastres de esta primera jornada: la aparición más que esporádica de un sonido lamentable. Si en un principio la batería rebotaba en las tripas y resultaba imposible escuchar nada de lo que saliera de la garganta de un vanamente esforzado Nick Holmes, tras unos minutos el problema se trasladaba a la guitarra, y así sucesivamente hasta arruinar por completo un concierto en el que la intención inicial parecía haber sido alternar la presentación del último trabajo de los británicos, a cargo de “Honesty In Death” o “In This We Dwell”, con el recuerdo de clásicos como “Erased”, “Pity The Sadness” o “Soul Corageus” y puntuales repasos a su historia reciente, caso de “Faith Divides Us – Death Unites Us”. Sólo al final, cuando la fiesta del escenario 1 ya había acabado y su sonido dejaba por tanto de colarse en los entretiempos, se alcanzó un nivel decente que permitió lucir como se merecen a “Tragic Idol” y “Say Just Words”.

Soundgarden regresaba a los escenarios de nuestro país después de 15 años.

Llegaba por fin uno de los momentos más esperados del año y resultaba relativamente fácil conseguir un buen lugar desde el que presenciar el regreso de Soundgarden tras quince años de silencio. Chris Cornell aparecía guitarra en mano y a medio camino de recuperar su antigua melena de nuevo acompañado de Kim Thayil, Ben Shepherd y Matt Cameron, y por un momento pareció que el tiempo no hubiera pasado. Tras el tímido comienzo de “Searching With My Good Eye Closed”, se destapaba el tarro de la añoranza con “Spoonman”, a la que seguía “Jesus Christ Pose”, marcando desde el inicio la pauta que habría de centrarse en “Superunknown” y “Badmotorfinger”, sus trabajos más emblemáticos. Todo sonó muy correcto, pero se echó en falta algo más de emoción en una actuación que se quedó fría, en gran medida a causa del contenido rol adoptado por Cornell, que sin embargo dio buena prueba de lo que su voz es capaz de hacer sin despeinarse. Por lo demás, la batería de Cameron fue un verdadero deleite y lo bien que funcionó la recién estrenada “Live To Rise” sirvió de promesa de un futuro cercano que pueda empezar a convertir en realidad la resurrección de la banda más contundente del grunge.

Con la esperanza de un cierre más adecuado para la jornada inaugural de un festival de Heavy Metal, algunos decidimos someternos a los exigentes horarios y trasnochar más de la cuenta para asisitir a la comparecencia de Machine Head, que ya había pasado en invierno por La Riviera para presentar su magistral “Unto The Locust”. Segundo error. Terribles oscilaciones de sonido, agravadas por un volumen excesivamente elevado, piedra en la que tropiezan habitualmente Robb Flynn y compañía, dieron al traste con temas de la calidad de “I Am Hell”, “Be Still And Know”, “Locust” o “Darkness Within”, hasta el punto de invitar a abandonar el recinto antes de la conclusión del insoportable acto.

El balance general de este primer día fue por tanto desde la decepción por sus puntos flojos hasta la relativa intrascendendia de sus puntos fuertes. Para el recuerdo nos quedaremos únicamente con el repertorio completo del regreso de Soundgarden a los escenarios de nuestro país:

1. Searching with my good eye closed

2. Spoonman

3. Jesus Christ pose

4. Gun

5. Blow up the outside world

6. Fell on black days

7. Ugly truth

8. Hunted down

9. My wave

10. The day I tried to live

11. Outshined

12. Rusty cage

13. Black Hole Sun

14. Live to rise

15. Slaves & Bulldozers

 

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