Brandi Carlile se atasca con Bear Creek

Publicado en 12 junio 2012 por

brandi_carlile_bear_creek_cover
NOTA
5,0

Brandi Carlile

Bear Creek

Productor: Trina Shoemaker, Brandi Carlile, Tim Hanseroth, Phil Hanseroth

Año: 2012

Hacía ya tres años que una de las cantautoras mejor dotadas, tanto en lo que a voz como a calidad de sus composiciones se refiere, no sacaba material nuevo. Y la verdad es que aquel Give Up The Ghost (2009) fue incapaz de llegar a la altura de ninguno de sus dos antecesores, el íntimo, descarnado y juvenil Brandi Carlile (2005) y el mega éxito rotundo (en parte gracias a Grey’s Anatomy…) de The Story (2007). Lamentablemente, parece que la tendencia de la calidad no consigue remontar, y Bear Creek (2012) parece completamente intrascendente en comparación con aquellos dos primeros trabajos.

Ojo, he de confesar que esta artista me gusta mucho (hasta el punto de que llegué a comerme con patatas una entrada para un concierto que iba a dar en Berlin hace un par de años como parte de una gira europea que acabó cancelando). He machacado The Story hasta la saciedad (recomiendo esuchcarlo a cualquiera, pero evitando hacerlo en un mal día, es un disco muy bueno, pero muy triste) e incluso salvo unos cuantos temas de Give Up The Ghost (puede que el disco no fuera ninguna maravilla, pero los delicados acordes y la dura letra de That Year me cautivaron hace años). Pero ya me he escuchado unas cuantas veces Bear Creek y me cuesta. Por no decir que no hay por dónde cogerlo.

Puede que Bear Creek no tenga canciones puntuales tan machaconas y desesperantes como Give Up The Ghost (no soporto Caroline, por ejemplo), pero tampoco encuentro ningún tema con fuerza, capaz de destacar entre los 13 del disco. El single, That Wasn’t Me, no me gusta, pero define muy bien el disco: algo entre el Let It Be, Someone Like You y las baladas más vergonzosas de Elton John. ¿Por qué? Brandi Carlile había demostrado que podía desarrollar cosas propias tanto en el género del country como en el del rock, no entiendo por qué se tiene que poner a fusilar cosas ahora tan claramente y, sobre todo, por qué fusilar cosas tan manoseadas ya.

Me gusta bastante el no-single, Keep Your Heart Young, que rondaba por internet desde bastante antes de que saliera el disco. Tal vez porque sea una de las pocas no deprimentes (y es que en esta ocasión las canciones deprimentes de Brandi no entran en sintonía para nada conmigo, no porque esté feliz, sino porque no son tan buenas): animada, bien enmarcada en un género (el country) que se le da muy bien, muy pegadiza y explotando bien la voz de la intérprete.

El disco tiene momentos de bipolaridad. Tan pronto intenta parecerse a Adele (¿por qué, por Dios, por qué lo haces?), tan pronto vuelve a las referencias más clásicas del country como le entran arrebatos de rock (esta bipolaridad estaba ya en The Story, pero mucho mejor traída). Es en estos últimos casos donde, en mi opinión, Bear Creek sí que destaca: I’ll Still Be There sí que es una canción marca de la casa, con emoción y algo de gancho. Aceptémoslo, trata de fusilarse a si misma con esta (vengaaaaaa que se parece demasiado a The Story como para no darse cuenta), pero con los arreglos eléctricos funciona muy bien. Nunca entenderé por qué esta chica no se acerca un poquito más al rock (aunque sea blandito) en plan Melissa Etheridge y deja un poquito más de lado el rollito de country romanticón de las Indigo Girls.

Los gemelos Hanseroth, fieles escuderos y siempre presentes en sus discos

Y bueno, puede que el problema para mi sea ese, que el disco es demasiado country. Pero no lo creo, su primer disco sí que era muy country y me encanta. Lo que pasa es que era más sorprendente, las melodías eran más inesperadas. Aquí todo apesta mucho a… Elton John y las Indigo Girls, que son cosas que estando bien, ya hemos oído muchísimas veces. Está bien que una tenga referentes en la vida, pero también hay que evolucionar un poquito e incluso escuchar cosas nuevas. El caso es que la mayoría de los temas, sin ser malos, no consiguen transmitir las sensaciones sinceras de los anteriores discos de Brandi Carlile, y me temo que eso es lo que no me gusta: no veo ni auténtica tristeza ni auténtica alegría en casi ninguno de ellos. No me creo que ella se sienta así, y eso es importante, porque si por algo se caracteriza Brandie Carlile es por su extraordinaria capacidad para describir y transmitir sentimientos muy intensos.

Esto no significa que me deje de gustar Brandi Carlile: un tropiezo en el camino lo tiene cualquiera. Puede que es que yo espere demasiado de ella. En cualquier caso, a ver si en esta ocasión organiza una gira europea que no cancele y puedo verla en directo, que muchas personas me hablan maravillas de ello.

Archivo

Viendo música