Fin de gira de presentación de este disco:
- 15/06/2013: Madrid, La Riviera. 16€, Entradas
No quiero dejar pasar esta semana sin hablar un poquito de Fue Eléctrico, el último disco de La Habitación Roja, que se publicó la semana pasada (puedes escucharlo en Spotify aquí). En primer lugar, quiero hablar de él porque me ha sorprendido. No lo voy a negar, La Habitación Roja están lejos de ser uno de mis grupos de cabecera. Muy de vez en cuando me he puesto algún disco de ellos, pero nunca me han despertado ningún sentimiento sólido. Ojo, siempre he apreciado que son una banda con calidad, he tenido la oportunidad de comprobar su solvencia sobre los escenarios y si hay algo que aprecio claramente en ellos es su trayectoria ascendente: cada disco que sacan me parece un poquito más interesante que el anterior. Ya me pasó con su anterior trabajo, Universal, que me gustó más que todos los anteriores y algunos de sus temas sí que llegaron a emocionarme. El disco no lo pongo demasiado, pero a algunas canciones sueltas, como No Deberías, vuelvo con frecuencia.
En Fue Eléctrico la banda ha conseguido ganarme totalmente. Ya no solo les acepto la calidad que obviamente tienen: es que las letras, sinceras, directas producen una empatía clara con el oyente. Es fácil verse reflejado en ellas y en la aparente normalidad con la que Jorge Martí las expone, son su voz sencilla y cercana, despojada de florituras pero que muchas veces da la impresión de quedarse al borde del vibrato sin pretenderlo. Cielo Protector y La Segunda Oportunidad son claros ejemplos de esto que digo: letras sencillas, directas pero tampoco excesivamente llenas de topicazos. Generan un equilibrio agradable entre los sentimientos que el espectador puede identificar y las fórmulas no tan habituales de expresarlos.
Pero si el disco me ha enganchado por algo, haciendo que en una semana lo ponga con frecuencia, ha sido por la potencia de sus melodías. La Habitación Roja tienen una clara habilidad para combinar sentimientos agridulces en la música que componen, y en Fue Eléctrico muestran su capacidad para combinar historias amargas con melodías esperanzadoras de rock. El single, Ayer, es un buen ejemplo de ello. Pero el álbum es algo más que eso: las melodías enganchan más que en sus trabajos anteriores, se me han hecho más sinceras y han encajado mucho más con mi estado de ánimo.
Por lo tanto, queda como un trabajo recomendable, no solamente para quienes sean seguidores de la banda. También es recomendable olvidarse de la nacionalidad de la banda porque, salvo por el idioma de las letras, el disco podría encajar perfectamente en el mercado anglosajón. De hecho creo detectar alguna referencia a The Killers por ahí suelta. Lo dicho, escuchen Fue Eléctrico: no les decepcionará. Además, el grupo va a pasar toda la primavera recorriendo nuestro país para presentar el disco. Échale una ojeada al cartel que acompaña la entrada, porque tal vez visiten tu ciudad: yo ya los he cazado en algún festival y los recomiendo.






















